El cine de terror es una bestia muy difícil de dominar. En un panorama poco alentador donde Hollywood tiene la fea costumbre de recurrir a todos esos sustos previsibles producto de golpes de efecto o del incremento en el volumen de la banda sonora, cada vez cuesta más encontrar cintas que se atreven a correr los tipos de riesgos que se hacían hace 30 o 40 años.

Una de las mejores cualidades que tiene el género del terror es que puede explorar lo que sea y puede ser todo lo extraño que el guionista y/o cineasta desea. Esa capacidad del género para adentrarse en territorios desconocidos y descabellados es sin duda una de sus fortalezas más destacables para nosotros aquí en DARK.

Y mientras que la década de los 70 nos trajo películas ya de culto como LA MATANZA DE TEXAS, EL EXORCISTA, TIBURÓN y HALLOWEEN, también desató un sin fin de rarezas – la mayoría de las cuales eran de muy bajo presupuesto – que sobrepasaron los límites del buen gusto.

Teniendo esto presente, hoy en DARK queremos compartir una lista de algunas de las películas más sui generis de dicha década. Prepárate para ser sorprendido y desconcertado, ya que pocas veces el cine ha llegado hasta tales extremos

LA PROFECIA DEL TAROT (1971)

¿Qué podría ser más aterrador que una banda criminal de moteros? Pues, ¿qué tal una banda criminal de moteros transformados en licántropos?

Un grindhouse con todas las letras, una extraña secta de monjes que le rinden culto a Satán, han conseguido convertir a una banda de moteros en rabiosos hombres lobo. La lucha entre las dos bandas será mortal y Helen, una chica neutral, tendrá que escapar de este infierno.

THE BODY SHOP (DOCTOR GORE) (1972)

Escrita, dirigida y protagonizada por J.G. Patterson Jr, uno de los ayudantes y responsables de los efectos especiales en las películas del “padrino del gore, Herschell Gordon Lewis, THE BODY SHOP es como una especie de recreación del mito de Frankenstein pero esta vez haciendo hincapie en el desmembramiento de mujeres.

Dr. Don Brandon (Patterson Jr.) es un genio científico, atormentado por la muerte inoportuna de su esposa. Con la ayuda de su asistente Gregory, empieza a crear a la mujer perfecta con una serie de experimentos de lo más macabros. Su obsesión le conduce a coleccionar varias “partes” de los cuerpos vivos de unas jóvenes encantadoras para poder reconstruir su antiguo amor perdido.

Agárrate antes de darle al play ya que en ningún momento encontrarás algún tipo de sentido coherente. ¿Por qué hay una mujer con un sombrero de pollo de repente? ¿Por qué el buen doctor se refiere a los cadáveres como especímenes “sanos”?

LOVE ME DEADLY (LA NECROFILA) (1973)

LOVE ME DEADLY es una historia de amor que se atreve a coquetear con todos los sentidos imaginables de la palabra “mal”.

La protagonista, Lindsay (Mary Charlotte Wilcox), es una mujer joven y atractiva fascinada por los cadáveres y acude a funerales de desconocidos con la esperanza de poder quedarse a solas con el difunto para “ligar”. En uno de los funerales, un hombre le hará una oferta que no podrá rechazar.

Como una película de explotación sobre la necrofilia, Love Me Deadly trata el tema de una forma más “fina” que NEKROMANTIK por ejemplo. Pero aún así, es una película que se abre con una escena que se va desviando poco a poco del dramatismo al asco más visceral y hay una escena en concreto – en la que un joven estafador homosexual es embalsamado vivo – que te marcará para siempre. El resto de la película está llena de perversión sexual, adoradores del diablo y unas escenas de lo más sorprendentes que te dejarán completamente desconcertado.

KILLDOZER (1974)

Mala fama tiene la palabra “telefilm” pero entre tantos de ellos se pueden encontrar tanta variedad de calidades como en el cine y a pesar de las típicas quejas que muchos tenemos con los telefilms, todo se perdona muy fácilmente en el caso de KILLDOZER de Jerry London (‘Kojak’,  ‘El hombre de los seis millones de dólares’) gracias a su alocada premisa:

En una apartada isla de la costa africana, un equipo de excavación que construye una pista de aterrizaje, desentierra por accidente, un meteorito enterrado hace miles de años. A partir de ese momento una energía alienígena transforma a una excavadora en una máquina asesina que empieza a matar, uno a uno, a los miembros del equipo…

CROMOSOMA 3 (1979)

Esta extraña y maravillosa película del maestro canadiense David Cronenberg, inspirado por sus propios problemas maritales, es quizás la película más madura y marcadamente personal del escritor-director.

Burlándose de los movimientos de psicología de la década de 1970 que carecían de estudios de resultados para corroborar su efectividad, como la terapia primal, la película sigue a una neurótica Nola Carveth (Samantha Eggar) que acepta participar en una serie de ensayos poco convencionales a manos del Dr. Hal Raglan (Oliver Reed). Aterrada por su ansiedad y resentimiento, traumada por una infancia turbada, al final se rompe y acaba dando a luz a una camada de macabros niños mutantes. Canalizando las emociones de Nola, los niños diabólicos actúan sobre los deseos secretos de Nola, para hacer daño a todos a quien ella guarda rencor.

Sin duda una de las más alocadas pero mejores películas del “Rey del terror venéreo”…