Antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas“. Confucio

Aunque la mayoría estaría de acuerdo con la percepción general de que adoptar una actitud de “Ojo por ojo y diente por diente” nunca es la respuesta adecuada, cuando se trata del mundo de las películas de venganza, el trauma psicosocial y la espiral descendente en que se encuentran los protagonistas de estas películas son lo que hace que este particular género sea aún más fascinante para los cineastas y el público.

Aquí en DARK, las historias de venganza tienen una buena representación entre nuestras películas favoritas y sin duda muchas de las historias más auténticas, y por lo tanto más perturbadoras, han salido de Gran Bretaña. Para celebrar este subgénero tan querido entre los fans de terror, hemos recopilado una lista de cinco de las películas de venganza británicas más impactantes que saben mucho mejor servidas frías.

RED ROAD (2006)

Aunque sea poco común encontrar mujeres cineastas en esta jungla de testosterona que es el mundo del cine de venganza, la ganadora de un Oscar, Andrea Arnold nos regaló una de las películas más potentes y provocadoras del siglo XXI.

La película relata la historia devastadora de Jackie (Kate Dickie [PREVENGE, FILTH]), una guardia de seguridad afligida que se gana la vida velando por la seguridad de los ciudadanos de Glasgow, supervisando los bancos a través de una red de cámaras que abarca toda la ciudad. En uno de sus turnos, Jackie ve a un hombre que pensaba que estaba en la cárcel. Verle de nuevo evoca terribles recuerdos y comienza a desarrollar una obsesión inexplicable y extremadamente enfermiza con él.

Con una clara determinación de destacar las serias consecuencias psicológicas de los acontecimientos, el realismo y la contención que demuestra Arnold nos erizan la piel mucho más que la mayoría de las películas que intentan conseguir el mismo efecto mediante el uso de la violencia y la sangre. Una cinta imprescindible para los fans de Haneke, Hitchcock y compañía, que sois muchos…

WILDERNESS (2006)

Una película que no cae muy lejos del árbol plantado por Neil Marshall, esta cinta de terror de supervivencia de Michael Bassett mezcla venganza con el subgénero slasher para crear un intrigante híbrido de EL SEÑOR DE LAS MOSCAS y FRANCOTIRADOR.

WILDERNESS relata cómo un grupo de delincuentes juveniles violentos es enviado a un campamento militar situado en una isla desierta en la que pronto se darán cuenta de que no están solos. Todo se convierte en una lucha por la supervivencia cuando se dan cuenta que hay un asesino psicótico suelto, esperando a sus víctimas con trampas letales, desmembramientos, perros hambrientos y armamento mortal.

Contando con un reparto de lujo como el veterano Sean Pertwee y una entonces joven promesa, Toby Kebbell, WILDERNESS evita caer en las trampas de otras películas slasher y tenemos la confianza de que la revelación final de quien es el villano y por qué tiene a esta banda de criminales jóvenes en su punto de mira os va a pillar por sorpresa.

DESEO DE VENGANZA (2007)

La primera obra ficticia de Dan Reed tras rodar varios documentales lleva el subgénero “rape and revenge” al límite absoluto.

Inspirada por unas pesadillas recurrentes del propio Reed, después de haber rescatado a una niña violada durante un viaje a La Habana en Cuba, DESEO DE VENGANZA cuenta la historia de Alice (Gillian Anderson), una soltera rica, y un instalador de cámaras de seguridad Adam (Danny Dyer) quienes de regreso de una fiesta en una casa de campo, son brutalmente atacados por un grupo, en una carretera desierta. Aunque Adam pierde un ojo y Alice sufre una violación, ambos sobreviven. Destrozados física y emocionalmente por la agresión, lo que sigue es un perturbador estudio psicológico sobre cómo dos extraños de raíces muy diferentes se consuelan mutuamente y juntos se toman la justicia por su propia mano.

Anderson es prácticamente irreconocible en su papel y tienes que ver para creer todo lo que su personaje está dispuesto a hacer para vengarse. Es una experiencia auténticamente reveladora y hasta Reed mismo dudaba si incluir una escena en particular hacia el final de la película.

EDEN LAKE (2008)

Lleno de comentarios sociales sobre la delincuencia juvenil y el odio de clase, esta historia contada por James Watkins podría perfectamente haber sido basada en un artículo arrancado de un periódico del Reino Unido.

Steve (Michael Fassbender) está decidido de que ya es hora para pedir matrimonio a su novia Jenny (Kelly Reilly) y ha planeado una escapada romántica de fin de semana para los dos en una cantera idílica conocida como Eden Lake. Lamentablemente, el paraíso no tarda en convertirse en un infierno cuando Steve se enfrenta a un grupo de jóvenes psicópatas. Después de huir, Jenny se convierte en la protagonista de un implacable juego del gato y el ratón mientras trata desesperadamente de encontrar la forma de salir del bosque.

Será difícil encontrar una película de venganza tan visceral como EDEN LAKE y justo cuando piensas que no puede superarse, llega un final de lo más duro, no por la violencia que vemos en la pantalla pero por que Watkins echa toda la culpa a un mal aún más perturbador – y muy real – muy presente en la sociedad actual.

DEAD MAN’S SHOES (2004)

A pesar de lo grandiosas que son todas las películas mencionadas arriba, todavía no hay una película de venganza que haya logrado superar la obra maestra nihilista de Shane Meadows, DEAD MAN’S SHOES.

Originalmente concebida como una sátira oscura sobre un trabajador social vigilante disfrazado de ninja superhéroe (inspirado por una historia real que había leído el actor / co-guionista Paddy Considine), Considine y Meadows acabaron convirtiéndola en una de las películas de venganza más brutales e impactantes que hemos visto, aunque sí quedaron fragmentos de ese sentido del humor oscuro y retorcido inicial.

DEAD MAN’S SHOES sigue a Richard (Considine) que siempre fue muy protector con su hermano menor Anthony (Toby Kebbell), un joven con discapacidad mental. Pero cuando Richard abandona el pueblo para unirse al ejército, Anthony cae bajo la influencia de Sonny (Gary Stretch), un traficante de drogas… Cuando regresa a su pueblo natal, Richard se pone una vieja máscara de gas y emprende un violento plan para vengarse de Sonny y sus compinches por haberse metido con su hermano descapacitado.

Con una actuación soberbia de Considine y una estructura de guión irreprochable, llegamos al final de nuestra lista con la que es sin lugar a dudas la mejor película de venganza del siglo XXI.

Como siempre, hay muchas películas más que podríamos haber incluido, así que ahora te toca a ti. Haznos saber tus películas de venganza favoritas en Facebook o Twitter

 

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