Si bien SCREAM 2 nos planteaba que “Todo el género de terror fue destruido por las secuelas”, y es cierto que pocas veces una segunda, tercera o séptima entrega supera a la primera película de una saga, hay que reconocer que algunos cineastas nos han sorprendido con unas excepciones a esa regla de 3. Siempre ha sido un tema complicado y delicado continuar una saga ya que los críticos ya están con ganas de ser quisquillosos incluso antes de sentarse en sus butacas y si una película original ha tenido tanto éxito para justificar una secuela, el público va al cine con la esperanza de disfrutarla tanto o casi tanto como la entrega original.

Para demostrar que realmente existen unas cuantas secuelas que han merecido la pena, hoy te presentamos 5 secuelas que lograron superar la película original, reinventaron la saga por completo o simplemente resultaron ser películas muy entretenidas por los motivos o razones que sea.

PESADILLA EN ELM STREET 3: LOS GUERREROS DEL SUEÑO (1987)

Freddy Krueger siempre ha tenido un sentido del humor de lo más negro, pero fue en la tercera entrega de la saga de Elm Street cuando se superó a sí mismo con un ingenio aún más cortante que los cuchillos de su guante. Después de los eventos de la segunda entrega, vuelve Nancy (Heather Langenkamp) con intención de ayudar a unos adolescentes con problemas de sueño internados en un centro psiquiátrico. Logrando ser una de las 24 películas más taquilleras del año 1987, esta entrega tiene todo: sustos, risas, las muertes más innovadoras de la saga, unos efectos prácticos de lujo. Sin duda una de las mejores secuelas de terror que se haya hecho. ¡Bienvenido al horario estelar, perra!

LOS RENEGADOS DEL DIABLO (2005)

Sea cual sea tu opinión sobre Rob Zombie, no cabe ninguna duda de que es un ingenioso creador de imágenes perturbadoras, y esta secuela que superó a su ópera prima, LA CASA DE LOS 1.000 CADÁVERES con creces, demostró que podía canalizar los mejores elementos de las películas Grindhouse con la misma destreza que cualquiera de los cineastas más experimentados. Continuando con las desventuras de la familia Firefly pero esta vez en forma de Road Movie, Zombie construye una escabrosa secuela que logra aumentar los niveles de crueldad, locura y malestar que su predecesora. Y cualquier película enfermiza que con la presencia del gran icono de los años setenta, Sid Haig en maquillaje de un payaso asesino en serie siempre será bienvenida aquí en DARK…

ZOMBIS NAZIS 2: ROJOS VS MUERTOS (2014)

Después de ZOMBIS NAZIS, un “ZOMCOM” con mucho gore del montón, el director noruego Tommy Wirkola no se anduvo con tonterías para la secuela: mucho más gore, más zombis, más uniformes, más humor salvaje y, sobre todo, mucha más diversión; cosa que logró con creces. Y aunque había unas cuantas críticas sobre el humor negro bañado en litros y litros de sangre lo cierto es que el tono que adoptó Wirkola fue todo un acierto, e incluso a pesar de tantísimos momentos de comedia con toques casi slapstick los zombies nazis siguen sembrando mucho miedo en todo momento. Y ya sabemos todos lo difícil que es encontrar ese equilibrio perfecto entre el humor y el terror.

TERRORÍFICAMENTE MUERTOS (1987)

A diferencia de todas las demás secuelas en esta lista, aclamadas por la crítica o no, TERRORÍFICAMENTE MUERTOS es de las pocas películas, cualquiera que sea el género, que ha logrado sobrepasar a su predecesora, disfrutando de bastante más notoriedad que la original, a pesar del diamante en bruto que es y sigue siendo POSESIÓN INFERNAL. Eso se debió en parte a la sabia decisión de Sam Raimi de rodar un mini remake de la película original con un reparto más reducido (sólo los personajes de Ash y Linda) para los primeros 15 minutos de la secuela, no sólo para crear un punto de partida más fuerte para crear algo que podía valerse por sí mismo (ya que la mayoría de la gente no había visto POSESIÓN INFERNAL) pero también para abrir el telón de quizás la forma más brutal que los fans del terror habían experimentado hasta la fecha.

Los resultados fueron tan eficaces que Matt Ford de la BBC sostuvo que se encontraba “entre las películas más visualmente inventivas, implacables, y originales jamás creadas“. Y que razón tenía porque entre el vertiginoso uso de la cámara y la fórmula mágica que descubrieron en la sala de montaje el equipo Raimi, consiguieron elaborar una de las mayores colecciones de sustos auténticos en la historia, y en su propia manera una de las mejores películas de cualquier género.

ALIENS: EL REGRESO (1986)

Pocos dirían que ALIENS es más inquietante que su predecesor, pero el éxito de una secuela no siempre proviene de un aumento de los sustos y el suspense. Con James Cameron tomando las riendas, nos trajo una de las mejores secuelas de toda la historia, inyectando una fuerte dosis de esteroides a la saga con Ellen Ripley regresando, junto con una unidad de infantería de marines coloniales, a el planeta de todas nuestras pesadillas, LV-426, donde se verán obligados a enfrentarse a la mismísima realeza extraterrestre. Obteniendo críticas tan buenas como la original, por no decir mejores, y acabando el año como la séptima película de mayor recaudación, ALIENS: EL REGRESO fue uno de los más grandes éxitos del cine de los años 80 y, para muchos es la mejor película de ciencia ficción y terror hasta la fecha.