Para muchos la Navidad significa momentos de mucha alegría, emoción, estar con la familia y amigos y comer en exceso. Sin embargo, en algunos países también es una época de monstruos y demonios ya que tienen muchas tradiciones considerablemente más oscuras y perturbadoras que las que celebramos aquí. En el folclore de Austria, Suiza, los Países Bajos y otros países europeos, Santa Claus está acompañado por monstruos navideños y temibles secuaces cuya única misión es castigar a niños (y adultos) traviesos pero, lamentablemente, para ellos no basta simplemente dejar un trozo de carbón bajo el árbol en la noche de Navidad.

Por lo tanto, si has sido bueno este año, no tienes nada que temer. Pero si crees que quizás no te has portado muy allá, esta lista está garantizada de incitar unas cuantas noches en vela a medida que se vaya acercando el día de Navidad…

KRAMPUS

Sin duda, Krampus es uno de los mitos navideños más conocidos por el mundo entero ya que ha aparecido en dibujos animados, series de televisión, películas y videojuegos. Relatos sobre esa criatura del folclore de países alpinos remonta mucho y cuenta la historia de una enorme criatura con cuernos que trabaja junto a Santa Claus, secuestrando y matando a niños traviesos. Según la leyenda, este demonio con una apariencia muy parecida a la del incubo, aparece en la noche del 5 y 6 de diciembre, vagando las calles durante 2 semanas en lo que se conoce como Krampusnacht (una tradición pre-cristiana), haciendo sonar campanas y cadenas oxidadas para asustar con su llegada. En muchas este demonio navideño aparece llevando una canasta en la espalda, en donde mete a los niños malos para llevarlos hasta el infierno y comérselos

GRYLA

Reconocido como uno de los seres folclóricos más antiguos y más espeluznantes, Grýla se trata de un gigantesco troll que vive en las montañas de Islandia. Según el folclore islandés, en Navidad coge su saco y viaja desde las montañas en busca de niños traviesos. Cuando los encuentra, los secuestra y los come ya que su plato favorito es un buen estofado hecho con carne de niños desobedientes. No es nada sorprendente que rara vez se porten mal los niños y niñas en Islandia.

LOS 13 “YULE LADS”

En otra leyenda islandesa se trata de los propios hijos de Grýla, los 13 “Yule Lads” (chicos de navidad) que, a parte de ser simples traviesos bromistas, también son asesinos sedientos de sangre. Según la leyenda original viajaban desde las montañas donde vivían con su madre, hasta las aldeas para asustar a víctimas inocentes. Se turnaban para visitar a los niños durante los 13 días antes de Navidad. Cada “chico” tenía su propia tarea que consistía en dejar un pequeño regalo para los niños agradables o una patata podrida para los niños traviesos pero había algunas que tenían ese mismo gusto que su madre de comer un buen plato de cocido caliente…

FRAU PERCHTA

Según el folclore bávaro y austríaco esta aterradora mujer, también conocida como “la destripadora de estómagos“, vagaba por el campo durante el invierno y entraba a las casas entre Navidad y Epifanía para recompensar a los niños generosos y castigar a los malos, especialmente a los mentirosos. Si los niños y los sirvientes hubieran sido amables, los dejaría una moneda de plata. Pero si no se hubieran portado bien, ella les abriría el abdomen, les sacaría los órganos y los reemplazaría con paja.

JÓLAKÖTTURINN

Este gato islandés de Navidad data del siglo XIX. Según la leyenda, Jólakötturinn es un enorme gato que deambula por las calles durante la época navideña, acechando a aquellos que no usan ropa nueva. Algunos dicen que la historia fue creada para hacer que las personas trabajen más duro durante el período de vacaciones, sobre todo contado por los granjeros como un incentivo para que sus trabajadores terminaran de procesar la leña de otoño antes de Navidad. Los que trabajaban duro recibían ropa nueva, pero aquellos que no obtenían nada eran cazados por la susodicha bestia come-hombres.

HOMBRES LOBO

Sí, lo has leído bien, hombres lobo. Aunque por lo general relacionamos los licántropos con la luna llena, los hombres lobo han formado parte de las celebraciones de Navidad desde la Edad Media.

Según ‘La Enciclopedia De La Navidad’, Olaus Magnus, un folclorista sueco, relataba cómo en la noche de Navidad se reunían muchos hombres transformados en lobos provenientes de distintos lugares para atacar hogares, devorando a los habitantes y entrando en los depósitos donde se guardaba la cerveza para bebérsela. Pero la relación entre la Navidad y los hombres lobo no para allí.

Desde entonces, el mito se ha reciclado a la afirmación de que el simple hecho de “tener la audacia” de nacer el día de Navidad es motivo suficiente para convertir a una persona en un hombre lobo. Hasta la película LA MALDICIÓN DEL HOMBRE LOBO explicaba que nacer el 25 de diciembre era como burlarse de Jesucristo, por lo que estos “mal nacidos” debían ser castigados.

PÈRE FOUETTARD

Père Fouettard, cuyo nombre literalmente se traduce como “Padre azotador”, es conocido como otro de muchos “ayudantes” de San Nicolás. Originario de Francia y el sur de Bélgica, la historia de Père Fouettard es bastante perturbadora. Era un carnicero que, junto a su mujer, raptó a tres niños ricos para robarles. La cosa se fue de las manos y el matrimonio acabó matando a los niños y hasta algunas versiones de la leyenda afirman que los cortaron en trocitos y los guisaron para comérselos. Afortunadamente, Santa Claus se enteró de lo ocurrido y resucitó a los niños y Père Fouettard fue castigado y pasó el resto de sus días sirviendo como un minion de Papá Noel.

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