George A. Romero fue sin lugar a dudas uno de los más importantes e influyentes directores del género de terrorPadre del género zombi, maestro del cine clase B y brillante narrador, sus películas, no fueron sólo acumulaciones de vísceras, cuerpos desmembrados y baños de sangre sino que ofrecieron también miradas desoladoras y revulsivas sobre la sociedad estadounidense con una acidez política excepcional.

“Romero por ti me muero” es el merecidísimo homenaje que DARK le hace a uno de sus directores fetiche todos los domingos de febrero a las 15:30h.

DOMINGO 4

LA ESTACIÓN DE LA BRUJA (1973)

La vida de Joan Mitchell, un ama de casa cuarentona, no va mucho más allá de lo normal: monotonía, faenas del hogar, el cuidado de su hija adolescente Nikki, su siempre ocupado marido… Pero todo cambia cuando se introduce en el mundo del satanismo a través de una asociación de mujeres del vecindario que practican la magia negra. Inmersa de lleno en su nuevo estilo de vida, no tarda en despertar a una criatura del mal que comienza a acosarla sin descanso.

DOMINGO 11

LOS CRAZIES (1973)

Un aparatoso incendio en una fábrica de queso de Evans City, en la que resultan heridos varios niños, coincide con un gran despliegue de tropas que pone la ciudad en cuarentena. Unas semanas antes, un avión militar que transportaba unos cultivos víricos experimentales tuvo un accidente en la zona. El ejército teme que el virus haya podido esparcirse por toda la zona a través del agua. Los primeros casos no tardan en aparecer.

DOMINGO 18

EL DIARIO DE LOS MUERTOS (2007)

Jason Creed y un grupo de estudiantes de cine realizan una película de terror en los bosques de Pensilvania. Allí, descubren que una plaga de peligrosos y hambrientos muertos vivientes ha invadido la ciudad. Liderados por Debra, la novia de Jason, los jóvenes huyen hacia el único lugar seguro que conocen: sus hogares, pero no hay escapatoria…

DOMINGO 25

LA RESISTENCIA DE LOS MUERTOS (2009)

La última vez que alguien los contó morían 53 millones de personas al año en tiempos normales. Luego cada una de esas personas muertas se levantaba y mataba a otra persona, que a su vez se levantaba y volvía a matar. Mientras reinaba el caos, la guardia se afanaba sin descanso en el recuento de víctimas y poco más. Un grupo de soldados liderado por el sargento Nicotine Crockett, cansados de tanta atrocidad, desertaron y se convirtieron en salteadores mientras buscaban un lugar tranquilo en el que no estuvieran ellos. Y así llegaron a la Isla de Plum, siguiendo la promesa de ser un lugar libre de zombis del capitán  O’Flynn, desterrado de la isla por un clan rival.