Un 26 de febrero de 2010, se estrenaba Los Crazies de Breck Eisner; un remake frenético de la mítica cinta de George A. Romero con unos momentos muy impactantes y ciertas escenas sorprendentemente crueles y repletas de gore para una cinta con ambiciones comerciales.

Fue un éxito de taquilla tanto a nivel nacional como internacional y el consenso general es que era una de esos extraños casos de un remake de una película de terror que realmente funciona. De hecho, hasta el crítico Michael Phillips de The Chicago Tribune escribió, «prefiero, por mucho, este inteligentemente logrado y eficientemente implacable refrito a la edición 73».

Superar a George A. Romero es algo que casi nadie más ha logrado hacer, por lo que se trata de uno de los pocos casos en los que hemos querido celebrar el aniversario de un remake con esta selección de anécdotas y curiosidades que quizás desconocías…

– La película empieza con la canción «We’ll Meet Again», interpretada por Johnny Cash. El tema es del mismo álbum en el que sale «The Man Comes Around», que inauguró otro remake de una película de George A. Romero, Amanecer de los muertos (2004). El álbum en cuestión se titula «American IV», que fue el último disco íntegro que Cash publicó antes de su muerte.

– Mientras que la película original de 1973 estaba más enfocada hacia la política y se concentraba en trazar paralelismos con la guerra de Vietnam y la masacre del estado de Kent, esta nueva visión es mucho más personal centrándose en el sheriff Dutton y su esposa, la doctora del pueblo (Radha Mitchell) quienes se enfrentan a la crueldad de los militares por un lado y a los imparables «crazies» por el otro. En varias entrevistas Eisner explicó que en el mundo actual, «donde hemos tenido 28 Días después y todas las películas de Romero, pensé que Los Crazies funcionaría mucho mejor si pasábamos más tiempo con los héroes«.

– Eisner tomó la decisión de ambientar la película en el centro de los Estados Unidos por dos razones: En primer lugar, pensaba que esa parte del país era realmente interesante para ser explorada, ya que no había sido invadida por los Walmarts y los MacDonald’s. El verdadero tejido de la realidad sigue existiendo allí. Y en segundo lugar, le encantaba la idea de que, visualmente, había extensas praderas con desiertos de treinta millas en todas las direcciones.

– Elizabeth Banks rechazó un papel en esta película porque le parecía demasiado afín a su personaje en Slither: La plaga (2006).

– La actriz Lynn Lowry, una de las protagonistas de la película original, hace un cameo en el remake como la «Mujer en una bicicleta».

– Si te fijas en el graffiti de la pared de la celda en la cárcel, aparece la palabra «Romero» como un homenaje al director de la película original.

– El maquillaje de la película fue diseñado por «Almost Human Studios», que también realizaron el maquillaje para otras cintas de terror como Quarentine, Frankenfish: La criatura del pantano y Una noche para morir. Las primeras ideas de Eisner sobre cómo se verían los infectados fueron como unos zombies. Junto con el equipo de maquillaje confeccionaron numerosos moldes y dibujos de cómo se verían los infectados, con deformidades y piel colgando, etcétera. A la larga, se hartó del aspecto «zombi» por considerarlo demasiado cliché y optó por un enfoque más realista, en el que los vasos sanguíneos parecían estallar con los músculos y tendones de la cara y el cuello tensionados y desgarrados. Al final, cada actor que se transformaba en un «Crazy» tenía que sentarse en la silla de maquillaje durante unas tres horas.

– El 17 de febrero de 2010, iTunes lanzó una novela gráfica como adaptación de la película. También se publicó un cómic que relata cómo se propagó el virus. Duró cuatro ediciones.

– Cuando la película se estrenó, Eisner estaba trabajando en un remake de Rescate en Nueva York de John Carpenter y Timothy Olyphant era uno de los candidatos para interpretar a Snake Plissken. El proyecto nunca se llevó a cabo y, como muchos ya sabréis, Leigh Whannell (SAW) se encuentra trabajando en este remake y ha mostrado su interés en contratar al hijo de Kurt Russell, Wyatt, para el papel de Snake.