Cuando se juntan dos mentes como las de Clive Barker y David Cronenberg, no hay duda de que el resultado sólo puede ser algo de lo más desconcertante.

Eso es exactamente lo que el dúo demónico nos regaló tal día como hoy (16 de enero) hace 30 años con Razas de noche  (Nightbreed). Clive Barker continuaba el éxito de su ópera prima como director de cine, Hellraiser, con este proyecto de igual índole surrealista, basado en su novela «Cabal». Abordando el urbanismo a través de una lente de humanos contra monstruos, las razas de la noche son unas criaturas mutantes, monstruosas e infernales seres de ultratumba, que han permanecido escondidos durante siglos en la subterránea ciudad de Midian. A este inframundo llega un joven obsesionado por terribles y recurrentes pesadillas…

Aunque la película fue un fracaso tanto comercial como de la crítica cuando se estrenó – con Barker quejándose de que la productora había procurado venderla como una película de slasher convencional -, este segundo proyecto de un narrador tan experimentado se fue convirtiendo poco a poco en un clásico de culto, y con razón. El concepto principal de presentar a los monstruos como «los buenos», al menos comparados con los dementes cazadores, se manejó con ingenio y singularidad.

Para celebrar el trigésimo aniversario de una película tan importante por su forma de abordar la intolerancia, la diferencia y cómo las instituciones sociales sólo sirven para perpetuar esta clase de divisiones entre los ciudadanos de una ciudad, hemos preparado la siguiente lista de anécdotas y curiosidades para vosotros.

– 20th Century Fox eliminó radicalmente muchas escenas de esta película en el último momento antes de su estreno, quitando la mayoría de los momentos de violencia más gráficos y eliminando por completo el papel de la cantante de rock Suzi Quatro de la versión final. Clive Barker afirmó en varias ocasiones que creía que la Fox y los financieros, Morgan Creek Productions nunca entendieron la película y cortaron la historia para que encajara con su idea de lo que debería haber sido la película.

– Rutger Hauer y Christopher Lambert fueron considerados para el papel de Boone antes de que Craig Sheffer consiguiera el papel.

– En un principio, el papel de Ohnaka iba a ser para el cantante Marc Almond y fue contratado para interpretar el papel, pero su manager le aconsejó que no lo hiciera dada la naturaleza de la película, ya que buscaba replantear su imagen – hasta entonces oscura – como cantante más convencional en aquel momento. Por lo tanto, el papel recayó en Simon Bamford, que ya era amigo de Clive Barker.

– En una película desbordante de criaturas y monstruos ideados por la mente del propio Barker, el hecho de que el asesino enmascarado (Decker) consigue dejar su huella entre ellos es prueba contundente de la amedrentadora apariencia que lograron con la susodicha máscara. La cara detrás de la máscara en este caso es la del propio Cronenberg que interpreta a un psiquiatra con tendencias asesinas. No sabemos cómo ve con esos botones cosidos como ojos ni como respira con esa cremallera, cosa que la hace aún más aterrador y eficaz al mismo tiempo.

– La navaja que usa Decker para abatir a sus víctimas es una navaja «Liston», una cuchilla quirúrgica que se utiliza para realizar amputaciones, que también se ha asociado con Jack el Destripador debido a su aparición en Desde el infierno (2001).

– [Alerta de spoiler] En la última escena de la cinta, el sacerdote resucita a Decker (Cronenberg) metiéndose la mano en el estómago, un homenaje a la película Videodrome (1983) de Cronenberg.

– En la versión del director lanzada en 2014, Doug Bradley volvió a grabar todos sus diálogos como Lylesberg, recuperando su voz después de haber sido doblada en la versión teatral. Los actores Victoria Barker, Jack Bennett y Alexis De La Rocha también grabaron diálogos adicionales para esta versión del director.

– Algunos de los productos de merchandising inspirados en Razas de Noche incluyeron una serie de 25 comics, un videojuego de PC y libros como «The Nightbreed Chronicles».