Tras el éxito de La guerra de las galaxias que demostró que los «Space Operas» no tenían por qué ser modestas cintas de serie B y que podían mover las masas hacia las salas de cine, un estudio optó por un cambio radical de rumbo, rodando una película de espacio y aventuras por todo lo alto. Estamos hablando de Disney… en el período más oscuro de su historia.

La primera película nos presentó a la compañía navegando terrenos más oscuros de lo que estábamos acostumbrados fue El abismo negro cuando se estrenó el 19 de diciembre de 1979.La cinta sigue a una nave espacial de regreso a la Tierra después de dieciocho meses en busca de otras formas de vida. Durante el camino hacia casa, la nave encuentra en las inmediaciones de un agujero negro a otra nave estelar que se perdió dos décadas antes, hallando a bordo tan sólo a un tripulante y muchos misterios, en una situación que se complica peligrosamente al estar todos en las fronteras de atracción de un objeto astronómico con la gravedad más colosal del Universo.

Con motivo de su cuadragésimo aniversario, queremos celebrar uno de los mejores títulos del cine de ciencia-ficción de la historia con esta selección de curiosidades:

– A principios de los 70 Bob Barbash y Richard Landau, dos guionistas de serie B, se presentaban en la compañía con un guión llamado «Space Station-one». A Disney no le disgustaba la idea pero acabaron pidiendo un sinfín de escrituras. Hasta se contrató a John Hugh para dirigir la película. En esta época él estaba en nómina en Disney dirigiendo La montaña embrujada pero los 4 años que duró el arduo proceso de nuevas escrituras hizo que éste acabara dejando el proyecto. Al final, sería otro funcionario interino el que se haría cargo de llevar a buen puerto la producción, Gary Nelson, que ya había dirigido para Disney Un viernes loco con Jodie Foster.

– Ya, por fin, en otoño de 1978, se iniciaba el rodaje del film después de haberse gastado casi 4 millones de dólares sin haber rodado un solo fotograma. Al final, se gastó veinte millones de dólares en la cinta y otros seis millones en promocionarla, lo que la convirtió en la película más cara que Disney había producido hasta la fecha. Logró recaudar treinta y seis millones de dólares en Norteamérica, convirtiéndose en la decimotercera película con más beneficios de 1979.

– La película pasó la historia de las producciones de Disney, al ser la primera no autorizada para todos los públicos. Esto se debió al uso de un lenguaje profano, a escenas de muerte humana inusualmente gráficas, y otras de igual e inusual violencia. Cuando la película fue emitida por primera vez en televisión, tuvo que ser editada para eliminar contenido inapropiado para los niños, pero aun así se consideraba que el resultado era todavía demasiado oscuro para un niño.

– Harlan Ellison fue contratado brevemente como consultor científico para la película pero fue despedido el primer día porque propuso una película pornográfica animada protagonizada por personajes icónicos de Disney. Roy Edward Disney estaba sentado en la mesa de al lado, escuchó todo y despidió a Ellison en el mismo momento. Ellison insiste en que estaba bromeando, pero otros que estaban allí dicen que estaba hablando muy en serio.

– Se intentaron introducir también temas más adultos de tipo metafísico, filosófico y religioso y la cinta provocó que la compañía continuara experimentando con más películas dirigidas a una audiencia más adulta. Esto llevó a la creación de “Touchstone Pictures” y “Hollywood Pictures”,las dos compañías que se encargarían de distribuir aquellas películas que fueran demasiado “maduras” para llevar el sello de Disney.

– Aunque Star Wars había popularizado el uso de efectos a base de miniaturas usando el “motion control” digital, El Abismo Negro optó por mezclar técnicas de cámara tradicionales y un nuevo sistema de tecnología desarrollado a base de cámara controlada por ordenador. En un principio, Disney tenía la intención de alquilar la cámara Dykstraflex de “Industrial Light and Magic” (la cámara con la que se rodó La guerra de las galaxias) pero el precio resultó demasiado alto. Por ese motivo, terminaron creando su propio departamento de ingeniería, contratando a una de las leyendas del estudio Disney, el ya jubilado de 10 años Peter Ellenshaw (20.000 Leguas de Viaje Submarino, Mary Poppins) y desarrollando el “Sistema de Efectos de Cámara Automatizados”, ACES, de Disney. Al final, los efectos especiales recibieron elogios unánimes, y la cinta se llevó dos nominaciones a los Oscar por efectos visuales y cinematografía.