Un 23 de mayo, hace 40 años, se proyectó El resplandor por primera vez al público. Aunque es bien sabido que el maestro de terror, Stephen King no es fan de esta versión de EL RESPLANDOR de Stanley Kubrick, sigue siendo una de las adaptaciones favoritas de todos sus fans.

Esta adaptación utiliza su material de referencia como base para un ejercicio inquietante en terror psicológico. Jack Torrance (Jack Nicholson) parece ser un gran padre al principio. Él tiene nada más que buenas intenciones llevando a su familia a una escapada en una montaña aislada, pero resulta que Jack es tan bueno planificando eventos familiares como Greg Focker o Clark Griswold. Las cosas van de mal en peor cuando empieza a coger el gustillo de tomar un trago de whisky con los fantasmas en la Habitación Dorada para luego jugar al escondite con su familia. La violencia doméstica llega a límites insospechados en esta joya de los años 80.

Con motivo del aniversario 40 de esta compleja obra maestra, hemos recopilado una selección de curiosidades sobre ella que quizás desconocías…

– Apenas unos días después de estreno, Kubrick y la Warner pidieron a los exhibidores que cortaran una escena del final (la escena del hospital) y devolvieran a la distribuidora el celuloide sobrante.

– Aunque Jack Nicholson fue la primera elección de Kubrick para el papel de Jack, otros grandes nombres como Robert De Niro o Harrison Ford también recibieron una copia del guión. De Niro ha comentado en varios ocasiones que tuvo pesadillas durante semanas después de leerlo.

– A petición de Kubrick, la icónica frase de la película cambia en cada doblaje

Por ejemplo: En alemán dice “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”

En francés “Lo que tienes vale mucho más de lo que vas a tener»

En italiano “El que se levanta temprano se encuentra con un día de oro”

– Como Danny Lloyd (Danny Torrance) era muy joven, y como era su primer trabajo como actor, Kubrick se encargó de proteger al niño. El cineasta jamás le reveló que estaban rodando una cinta de terror. Le dijeron que era una película de drama, y no la vio hasta que cumplió 16 años.

– La idea de que Danny Lloyd moviera su dedo cuando hablaba como si fuera Tony fue suya. Lo hizo de forma espontánea cuando se presentó a la primera prueba de casting.

– El propio Jack Nicholson es responsable de la improvisada frase “Here’s Johnny” que está en el «top 100» de las mejores frases de películas del mundo.

– Kubrick le hizo repetir a Shelley Duvall hasta en 127 ocasiones la escena del bate de béisbol, llegando a conseguir un Récord Guinness por ser la escena con más tomas jamás realizada. Duvall hasta acabó perdiendo pelo por el estrés.

– Para crear el complicado laberinto invernal, se necesitaron un gran total de 900 toneladas de sal y espuma de poliestireno triturada.

– Para la escena en la que Jack rompe la puerta del baño, el departamento de diseño fabricó una puerta que pudiera romperse fácilmente. No obstante, Jack Nicholson había trabajado como bombero voluntario y supo destrozarla con demasiada facilidad. Por lo tanto, al final, el equipo cambió la puerta por una real.

– La icónica escena del elevador sangriento tardó cerca de un año en planificarse pero sólo tres días en ser rodada. El problema venía porque Kubrick no estaba contento con la sangre que salía del ascensor – no le parecía auténtica – así que se utilizaron maquetas a escala

– Se rumoreó que durante el rodaje, Kubrick llamó en varias ocasiones a Stephen King de madrugada para hacerle todo tipo de preguntas como “¿Crees en Dios?”. Esas historias llegaron a oídos de #StevenSpielberg que le preguntó a Kubrick si era verdad. El cineasta lo negó en rotundo.

– Existen muchas teorías sobre la película: Una teoría es que Kubrick ayudó a falsificar el aterrizaje en la Luna y la peli es su confesión. Otra afirma que se trata del genocidio de los nativos americanos. Otra dice que es un relato sobre el Holocausto y los campos de concentración.

– No es raro que se cambie el final de una película. En este caso, la versión original del final rodada por Kubrick desapareció y Muy pocas personas han tenido el privilegio de ver la versión íntegra, pero hubo tanto palabras buenas como malas para ese final – aunque la actriz protagonista, Shelley Duvall, siempre pensó que esa escena era crucial para la historia. Se dice que Kubrick quería que en el final de la cinta murieran todos los protagonistas y regresaran convertidos en fantasmas para un terrorífico epílogo. Stephen King no cedió con esto porque suponía un cambio demasiado importante respecto a la historia original.