Como sucede con la mayoría de las cosas, es fácil seguir el camino más transitado. Claro, podrías volver a ver La noche de Halloween o El exorcista, pero ya lo has hecho. ¿Por qué ponerte en piloto automático?

Quizás es el momento de hacer algo distinto. Tal vez este año es el momento de cambiar las cosas rebuscando en el sótano y probando algunas de las joyas menos conocidas, olvidadas e incomprendidas de los canales de cine de explotación… Ahí es donde aparecemos con una lista de obras clásicas de culto de las que quizá no hayas oído hablar.

TRAMPA MORTAL (1976)

El tercer largometraje de Tobe Hooper pasa desapercibido entre sus dos obras maestras más conocidas, La matanza de Texas y Poltergeist. Pero Trampa Mortal es una extraordinaria película también, y no se parece a cualquier otra película. Un perturbado mental regenta el Hotel Starlight, una pensión de mala muerte cuya higiene deja bastante que desear y que nunca tiene clientes. La razón: su dueño es un maníaco sexual que asesina a sus huéspedes y los echa a un lago donde un cocodrilo que tiene como mascota descuartiza los cuerpos y se los come. Una noche varias personas buscan refugio en sus habitaciones dando más trabajo de lo debido a su sádico dueño.

La película es realmente perturbadora, y no sólo cuenta con algunas muertes realmente imaginativas, sino que todo ocurre en un mundo peculiar y surrealista, algo que Hooper logró al rodar la película entera en un estudio de sonido. Trampa Mortal está repleta de sangre, masacres y gente pidiendo misericordia a gritos.

 

LA NO MUERTA (1957)

Los años 50 nos trajeron la primera época dorada del cine de explotación. Fue durante esta década que Roger Corman unió fuerzas con Sam Arkoff y Jim Nicholson para producir algunas de las películas más descabelladas de la historia. Una película que voló bajo el radar es La no muerta, que nunca consigue el reconocimiento que merece.

Inspirada por un interés nacional en la reencarnación que acabaría dando lugar a la regresión a vidas pasadas, La no muerta cuenta como dos psicólogos contratan a una prostituta y, mediante la hipnosis, la transportan a la Edad Media para investigar su vida cuando era bruja; pero, cuando se enteran de que va a ser ejecutada, deciden viajar también a la época medieval para intentar salvarla. Sin embargo, si la joven eludiera su destino, alteraría inexorablemente el curso de la historia, es decir, sus futuras reencarnaciones ya no serían posibles.

El guión de Charles Griffith está lleno de elementos estrafalarios propios de esta época de la obra de Corman que hace que sea tan entretenida. Y por si los viajes psíquicos en el tiempo no fueran suficientes, también hay brujería, un diablillo y criaturas que cambian de forma… ¿Qué más podrás pedir?

 

TRAMPA PARA UN VIOLADOR (1980)

La siguiente película es más bien una prueba de resistencia que algo para entretenerse. Dirigida por Ruggero Deodato, esta cinta se presenta como un recuento de La última casa a la izquierda, pero la verdad es que no es tan cierto como dicen.

Si bien la película de Craven examinó la delgada línea que evita que la gente amable y civilizada se comporte como maníacos, la cinta de Deodato empieza con un nihilismo extremo antes de profundizar cada vez más en la deshumanizante violencia sexual hasta terminar con un hombre ahogándose en una piscina mientras se desangra por un agujero donde antes estaban sus testículos.

La película es tan perturbadora que hasta el mismísimo Deodato quiso diluir ciertos aspectos. Aunque parezca increíble, es cierto.

 

CATACOMBS (1988)

Hace 400 años, un demonio es atrapado en un monasterio por un grupo de Inquisidores. En el presente, un cura es asignado a un remoto monasterio español. Mientras que un joven se libera inadvertidamente a una bestia apocalíptica que surge de las profundas catacumbas del monasterio.

El director David Schmoeller construye sus personajes mucho más que otras muchas películas de este subgénero y, además, la cinta incluye una de las muertes más asombrosas de la historia del cine: una estatua de Jesús cobra vida, se arranca del crucifijo y apuñala a un cura con un clavo sacado de la palma de su mano. Y sólo por eso, esta película merece estar en esta lista.

 

PISTOLA DE CLAVOS (1985)

Un asesino vestido con un traje militar de camuflaje mata a sus víctimas utilizando una sofisticada pistola de clavos. Aparentemente las víctimas han sido elegidas al azar. Pero debe existir una conexión entre todos aquellos brutales asesinatos. Las incógnitas aumentan al comprobarse que algunos disparos han sido efectuados al mismo tiempo y en diferente lugar. ¿Cuáles deberían ser los móviles de aquel asesino? ¿Hasta cuándo seguirá cometiendo crímenes?

Hay que decir que se tomaron algunas decisiones de dirección y montaje poco comunes para esta película, pero el asesino es extraordinario y pone a salvo todo el proyecto. Durante toda la película habla con un modificador de voz que permite que sus gemidos formen parte de la banda sonora, y cuenta con algunas de las mejores/peores frases que hacen que incluso Arnold Schwarzenegger se ponga celoso.

En resumidas cuentas, Pistola de clavos logró superar con éxito sus limitaciones financieras para convertirse en una de las películas independientes más memorables de su época.