De una forma u otra, la temática LGBTQIA+ ha estado presente en el cine desde sus orígenes y, al igual que los colores de la Bandera LGBT, hay mucha variedad dentro del marco de la representación de LGBTQIA+ cuando se trata del cine de terror.

Para celebrar el hecho de que junio es el Mes del Orgullo, un mes que destaca la historia de cómo la comunidad LGBT ha ido ganando aceptación en el mundo, lo que sigue es nuestra forma de difundir el amor: una lista de 5 cintas imprescindibles para celebrar el orgullo LGBTQIA+. Estas son algunas de las cintas de terror que hicieron que el público homosexual se sintiera representado. Cintas que se centran en el miedo a la angustia, el rechazo, el ostracismo, la muerte y el amor. Películas con finales felices y finales desgarradores.

EL CASERÓN DE LAS SOMBRAS (1932) de James Whale

La primera cinta en nuestra lista es una de las pocas cintas con subtrama gay de la década de los años 30, cuando aún existía la censura homosexual mediante el Código Hays. Al mismo tiempo, Whale, un reconocido director gay, dotó a sus películas, a menudo sobre gente completamente marginada, con una sensibilidad gay En EL CASERÓN DE LAS SOMBRAS, debido a una tormenta, unos viajeros que pretenden llegar en automóvil a Shrewsbury, se ven obligados a refugiarse en un viejo caserón. Los habitantes del lugar, dos hermanos y un mayordomo mudo, les dan cobijo, pero la casa encierra algunos misterios. Esta cinta en particular aborda temas tabú como la homosexualidad, la androginia y las desviaciones sexuales se insinúan a lo largo de la película.

LA NOVIA DE FRANKENSTEIN (1935) de James Whale

Y seguimos con otra película de Whale, esta vez sobre un incomprendido «monstruo» (Boris Karloff) que intenta encontrar un amor propio mientras la sociedad le rechaza como una abominación. Con un guión oscuro y divertido que apoya los inquietantes elementos del género con el tema de la homosexualidad como trasfondo, es una cinta deliciosamente barroca que suele considerarse una de las obra más subversivas de la época.

LA MANSIÓN ENCANTADA (1963) de Robert Wise

Esta cinta, una de las más magnánimas obras sobre casas encantadas ofrece algo notable para su época: un personaje lesbiano que no es una depredadora, no se esconde su sexualidad, y es, de hecho, un punto culminante de la historia. Dos mujeres son invitadas a una mansión encantada por un científico que está investigando unos fenómenos paranormales. Claire Bloom interpreta a Theodora, una psíquica que, sorprendentemente, no acaba siendo expuesta como la raíz de todo el mal en la película, a pesar de ser gay.

PESADILLA EN ELM STREET 2 (1985) de Jack Sholder

ELM STREET 2 es una de las pocas películas slasher que cuenta con un «Final Boy» en vez de una «Final Girl», pero el protagonista, Jesse Walsh (Mark Patton, un actor aún no había salido del armario en aquel momento) es generalmente reconocido como un adolescente gay reprimido. No sale ni un solo personaje gay que lo sea abiertamente, pero sin duda es una obra alegórica sobre la homosexualidad reprimida donde Freddy representa la homosexualidad latente, a la espera de cualquier bajada de guardia para aparecer. El guionista gay David Chaskin estuvo años desmintiendo el «subtexto» homoerótico de su película, pero terminó por reconocerlo décadas después.

ALTA TENSIÓN (2003) de Alexandre Aja

Esta historia de dos amigas que se van de vacaciones a la casa de una de sus familias es como una nueva versión francesa de MUJER BLANCA SOLTERA BUSCA…. Es muy violenta. Es psicosexual. Pero en definitiva, es una versión del nuevo milenio de un personaje que se desquicia como consecuencia de su obsesión sexual con el mismo género. Si quieres ver más cine de terror de este mismo «movimiento», te recomendamos Ver MARTYRS de Pascal Laugier.