El mal no suele llegar a plena luz del día. Todos lo sabemos. En tantas películas, la oscuridad es igual a la muerte. En las sombras siempre nos espera lo desconocido. De hecho, la Nictofobia es el miedo más explotado por los directores de cine de terror.

Y eso es precisamente lo que Ari Aster pretende hacer este verano con MIDSOMMAR, una película que apuesta por mostrar el terror de una manera poco usual: usando la luz del día en todas partes. MIDSOMMAR sigue a una pareja americana que no está pasando por su mejor momento y decide acudir con unos amigos al Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una remota aldea de Suecia. Lo que comienza como unas vacaciones de ensueño en un lugar en el que el sol no se pone nunca, poco a poco se convierte en una oscura pesadilla cuando los misteriosos aldeanos los invitan a participar en sus perturbadoras actividades festivas.

Para celebrar el inminente estreno de MIDSOMMAR, hemos recopilado una selección de películas de terror en las que la luz de día no ofrece ningún tipo de refugio.

LOS PÁJAROS (1963)

Sólo tres años después de sacudir y remodelar las reglas del cine de terror con PSICOSIS, Hitchcock nos regaló otro thriller igual de entretenido y subversivo, LOS PÁJAROS. No hay que destacar a ninguna de las criaturas que vemos en la película, pero si tuviéramos que elegir algún momento especial sería el momento en el cual la pobre Tippi Hedren está picoteado casi hasta la muerte … y a plena luz del sol. Es una cinta que mantiene intacta su capacidad de shock y tiene un sentido del humor formidable en algunos momentos pero justo la tensión adecuada cuando lo requiere. Un clásico impecable en todos los sentidos de la palabra

¿QUIÉN PUEDE MATAR A UN NIÑO? (1976)

La siguiente película sigue a una pareja británica, Tom (Lewis Fiander) y su esposa embarazada, Evelyn, quienes se van de vacaciones a una isla situada frente al litoral de España. Al llegar, les preocupa la falta de gente mayor de edad y la única explicación «lógica» radica en el hecho de que los niños de la isla se han vuelto locos y han matado a todos los adultos…

La película resulta muy eficaz gracias a ese entorno tan aislado y los niños aparentemente inocentes que se ven como algo tan amenazador, sobre todo en escenas que claramente rinden homenaje a la primera cinta en nuestra lista cuando las hordas de niños salen a la calle. Si tienes intriga por descubrir qué tipo de cine puede llegar a perturbar a Tarantino y Wright, esta película te está esperando.

FUNNY GAMES (1997/2007)

Partiendo de una idea inicial de hacer una película con un comentario moralista sobre la influencia de la violencia en la sociedad, Michael Haneke logró crear una angustiosa e insólita obra maestra sin esconder nada en la oscuridad.

Una familia de clase alta pasa un tranquilo fin de semana en su casa de campo cuando un par de desconocidos, entran educadamente en sus vidas pidiendo prestados unos huevos antes de desatar la peor pesadilla de esta urbanización donde todo parece estar bajo control.

Esta película ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones aquí en DARK ya que Haneke sabiamente deja al público sintiendo dos cosas al mismo tiempo: como si fueran ellos los que están siendo torturados pero también los que están torturando. Una meta muy difícil de lograr.

EL DIABLO SOBRE RUEDAS (1971)

En 1971, un terror tan cotidiano como la violencia vial acabó llevando a su protagonista, Dennis Weaver, al borde de la locura bajo un sol abrasador en el primer «telefilm de suspense», dirigido por un entonces casi desconocido director. Con un presupuesto muy reducido y una trama de lo más sencilla, el debut cinematográfico de Steven Spielberg fue la primera de muchas muestras de todo su talento para contar una historia con pocos recursos, sobre todo aquí donde no se conformaba con utilizar la tensión, sino que disfrutaba explotándola. El joven cineasta logró darle un papel antagónico al ya mítico camión que parece tener espíritu propio a pesar de estar manejado por un conductor (el cual nunca vemos).

THE BATTERY (2012)

Esta joya independiente escrita y dirigida por Jeremy Gardner con un micro-presupuesto sigue a dos ex jugadores de béisbol que emprenden una odisea que los lleva a recorrer las carreteras de una Nueva Inglaterra repleta de zombis.

A pesar de su bajo presupuesto, THE BATTERY consigue revitalizar el subgénero de los zombies con creces al no ser “realmente” una película de zombis y, como las demás películas de esta lista, desarrollándose durante el día, sin miedo de esconder nada en la oscuridad. Utilizando el formato de un “road movie”, la cinta sigue a dos amigos, Ben y Mickey, tratando de hacer todo lo que pueden para sobrevivir. Por supuesto, hay enfrentamientos esporádicos con zombis – algunos graciosos, otros desgarradores – pero todo de manera singular. En resumidas cuentas, es una película de zombis que no quiere ser una película de zombis y funciona a la perfección. Y por si eso fuera poco, cuenta con uno de los desenlaces más desalentadores que podemos recordar.