Los asesinos en serie nos recuerdan un hecho imposible de obviar: el ser humano es capaz de alcanzar niveles insospechados de oscuridad y maldad. Esta realidad no solo nos perturba sino también nos intriga. Y seguramente por ese motivo la gran repercusión mediática que rodea a los asesinos en serie siempre ha servido de inspiración a guionistas y directores de la gran pantalla. La trama argumental, la definición psicológica de los personajes y el componente macabro son algunos de los componentes para tratar un género cinematográfico con muchos adeptos: el de terror.

Con esto en mente, hemos querido repasar unas de las mejores películas sobre asesinos en serie británicos que quizás aún no hayáis visto y que os hará revaluar cómo vivimos nuestras vidas y en qué tipo de sociedad vivimos.

LA CARRERA DE LA MUERTE (1970)

Arrancamos con una magnífica ocasión para ver juntos en la gran pantalla a tres genios del terror: Vincent Price, Christopher Lee y Peter Cushing (aunque no comparten plano en ningún momento) en esta desenfrenada cinta bizarra que mezcla cine de espías, policial, nazis y asesinos/vampíros en serie.

El superintendente Bellaver (Alfred Marks) de la policía investiga las circunstancias de la muerte de una muchacha violada y asesinada brutalmente, de la desaparición de un atleta y del asesinato de un político. Los tres casos se relacionan porque la autopsia de los cadáveres revela que se les ha extraído toda la sangre, lo que remite a la acción de un “supuesto” vampiro. El asesino es identificado, pero en el último momento desaparece de la casa del doctor Browning (Vincent Price). Según éste, se ha suicidado lanzándose a un depósito de ácido

Aún por lo raro y bizarro de sus temas y su ejecución, LA CARRERA DE LA MUERTE es todo un placer culpable que compensa sus fallos a base de un bien logrado ambiente de suspense y mucha diversión oscura y nostálgica.

EL ESTRANGULADOR DE RILLINGTON PLACE (1971)

La película cuenta la historia de un joven matrimonio y su bebé, quienes se mudan al número 10 de la calle que da nombre a la película. En el piso inferior vive al asesino y necrófilo John Reginald Christie (Richard Attenborough). Esta persona asesinó a por lo menos seis mujeres, incluyendo a su esposa Ethel por estrangulamiento, en su apartamento en el 10 de Rillington Place, Notting Hill, en Londres.

Christie se trasladó fuera de Rillington Place en marzo de 1953, y la policía no tardó en encontrar los cuerpos de tres de sus víctimas escondidas en un espacio en la cocina. Christie entonces fue detenido y condenado por el asesinato de su esposa, por el que fue ahorcado en 1953.

Aunque es casi imposible superar a la película original, hace poco más de un año de la mano de la BBC, llegó una nueva y muy admirable miniserie sobre el mismo asesino en serie, esta vez con Tim Roth dando vida a Christie que es una actualización muy digna del original de Richard Fleischer.

WILDERNESS (2006)

Una película que no cae muy lejos del árbol plantado por Neil Marshall, esta cinta de terror de supervivencia de Michael Bassett mezcla venganza con el subgénero slasher para crear un intrigante híbrido de EL SEÑOR DE LAS MOSCAS y FRANCOTIRADOR.

WILDERNESS relata cómo un grupo de delincuentes juveniles violentos es enviado a un campamento militar situado en una isla desierta en la que pronto se darán cuenta de que no están solos. Todo se convierte en una lucha por la supervivencia cuando se dan cuenta que hay un asesino psicótico suelto, esperando a sus víctimas con trampas letales, desmembramientos, perros hambrientos y armamento mortal.

Contando con un reparto de lujo como el veterano Sean Pertwee y una entonces joven promesa, Toby Kebbell, WILDERNESS evita caer en las trampas de otras películas slasher y tenemos la confianza de que la revelación final de quien es el villano y por qué tiene a esta banda de criminales jóvenes en su punto de mira os va a pillar por sorpresa.

TONY (2010)

La siguiente cinta nos cuenta la historia de un personaje fracasado, un perdedor en toda regla interpretado por Peter Ferdinando.

Creemos que así hubiese sido el remake de MANIAC si la hubiese dirigido Mike Leigh o Ken Loach. Tony es un tipo solitario con una insana obsesión por los films de acción, pero eso nunca ha sido un impedimento para tratar de buscar la amistad, por ejemplo, con los traficantes de droga que andan cerca de su casa o con las chicas que se anuncian en las cabinas telefónicas. Vecinos, inspectores de televisión, gays y drogadictos son todos bienvenidos en el apartamento de Tony, siempre y cuando ellos se comporten bien. Pero cuando un niño del vecindario desaparece, su peculiar estilo de vida empieza a llamar la atención, y sus secretos deberán salir a la luz.

THE LAST HORROR MOVIE (2003)

Y acabamos con un postre muy especial, hecho a base de vísceras: THE LAST HORROR MOVIE, dirigida por Julian Richards (NO HABLES CON EXTRAÑOS, SHIVER).

Un peligroso psicópata aparece de la nada y comienza a apuñalar brutalmente a una joven camarera. ¿Hartos de la misma peli de terror de siempre? Pues eso mismo parece pensar Max Parry, un asesino en serie de Londres, que filma todos sus asesinatos para mostrar al mundo la verdad sobre su gremio en la película de terror definitiva. Lo que comienza siendo el típico film de matanza de adolescentes se acaba convirtiendo en un perturbador viaje a través de la mente criminal de Max, un cordial fotógrafo de bodas con un particular gusto por la carne humana.