En los años 80 los videojuegos estaban viviendo su edad de oro y la verdad es que fue un período comparativamente inocente y políticamente correcto: fue la época que nos dio clásicos divertidos y alegres como Pac-Man, Arkanoid, Super Mario Bros, BubbleBobble y OutRun. Dicho esto, debajo de ese exterior acogedor se escondía algo mucho más oscuro y espeluznante.

Hoy en día, vivimos con la esperanza de que los videojuegos contemporáneos nos llegan a aterrorizar cada vez más dada la creatividad de los desarrolladores y la evolución de la tecnología para crear relatos de pesadilla cada vez más extremos y realistas. Pero años atrás, cuando nació la era de los videojuegos, ese tipo de realismo parecía un sueño imposible.

Por lo tanto, para sacar el mejor partido posible, los creadores de los primeros juegos de terror tuvieron que inventar todo tipo de formas creativas para asustarnos o desconcertarnos, e inevitablemente, algunas de estas técnicas funcionaron mejor que otras. Con esto en mente, hoy queremos echar una mirada hacia atrás para recordar seis juegos de los 80, y cómo usaron gráficos rudimentarios y sonidos en 8-bits para sembrar el miedo entre los jugadores…

POSESIÓN INFERNAL (1984)

Palace Pictures distribuyó la cinta de culto de Sam Raimi, POSESIÓN INFERNAL en el Reino Unido, y un filial de la susodicha productora – Palace Software – desarrollo este videojuego basado en la película.

El videojuego estaba disponible para la Commodore 64 y el ZX Spectrum, sufriendo ésta última una particular peculiaridad, puesto que no salió a la venta, sino que se regalaba junto a otro juego, Cauldron.

El objetivo del juego era hacerse con las distintas partes del «Necronomicon Ex-Mortis» para acabar con el demonio. Y mientras tanto, nos defendíamos empleando un sinfín de armas de destrucción. Por desgracia, el videojuego, no se convirtió en ningún clásico pero su curiosa historia es digna de mención en nuestra lista.

Afortunadamente, en una entrevista con Bloody Disgusting este año, el actor Bruce Campbell ha confirmado el desarrollo de un nuevo videojuego basado en la cinta original: «Es una cosa muy inmersiva. Seré Ash porque no querría que tenga la voz de otra persona».

 

 

ALIEN (1984)

El siguiente en nuestra lista se trata de un juego de aventura gráfica, terror y estrategia desarrollado por Concept Software para la Commodore 64 y el ZX Spectrum en 1984, y posteriormente portado al Amstrad un año más tarde y la verdad es que los programadores, John Heap and Paul Clansey sacaron algo realmente asombroso de la manga.

Era un juego ambicioso, complejo y muy fiel a la película original, transportándonos a la nave minera Nostromo. Estaba repleto de referencias directas a la cinta, permitiéndonos dar órdenes a Ripley, Dallas, Kane, Ash, Lambert, Parker y Brett, intentando cazar al xenomorfo que uno de los tripulantes había traído inoculado en su cuerpo tras encontrar una serie de huevos en una nave extraterrestre abandonada.

Desde una perspectiva cenital, podríamos visitar a las distintas estancias de la nave, cerrando y abriendo escotillas e intentando encerrar a la criatura o mandarla al infierno volando la nave por los aires. En el Spectrum, nadie puede oír tus gritos…

 

 

GO TO HELL (1985)

Un año después de Posesión Infernal llegó este juego de terror muy sorprendente, que en realidad captaba el ambiente de la película de Sam Raimi mejor que el juego «licenciado» de Palace Software.

El desarrollador, John George Jones programó lo que probablemente fue el primer videojuego de terror que recreó un ambiente realmente malsano gracias a un uso distendido de la sangre, los desmembramientos, los aparatos de tortura y toda la imaginería satánica tan popular en la década de los 80. En el juego, nos vemos obligados a viajar al averno para rescatar a un amigo al que dijimos «vete al infierno» y se lo tomó de forma muy literal. Independientemente de la historia tan disparatada, fue una buena justificación para crear un juego tipo laberinto plagado de escenas grotescas y muchos pixeles rojos por todas partes de la pantalla.

 

 

SPLATTERHOUSE (1988)

Aunque mejor conocido por sus juegos más alegres durante los años 70 y 80, como Pac-Man, Galaga y Mappy, Namco pasó al lado oscuro para desarrollar Splatterhouse; una máquina recreativa que no tenía nada que ver con cualquier cosa que la firma japonesa había sacado al mercado hasta entonces. Inspirado en los juegos de terror occidentales, se trata de un juego de lucha muy similar a otros éxitos de las compañías rivales: Vigilante y DoubleDragon. Pero a diferencia de estos, Splatterhouse fue extravagantemente sangriento, aunque, pese a ser un juego con un fuerte contenido gore, en ningún momento el protagonista mata a ningún ser humano, siendo además la sangre de los enemigos de color verde en su mayoría.

Splatterhouse mostró un conocimiento enciclopédico del cine de terror contemporáneo y cualquier persona con un interés pasajero en el cine de terror habría reconocido que la máscara de Rick fue inspirada por la máscara de un tal Jason Voorhees. Luego, otros detalles evidentemente fueron sacados de clásicos tales como POSESIÓN INFERNAL de Sam Raimi y LA COSA de John Carpenter.

 

 

PESADILLA EN ELM STREET (1989)

A finales de los 80, la empresa de juguetes LJN empezóa vender juegos basados en licencias del cine a un ritmo feroz. Había versiones tan variadas como TIBURÓN, KARATE KID y REGRESO AL FUTURO.

Otro juego que siguió esta moda fue un juego de plataformas inspirada en la saga PESADILLA EN ELM STREET. El juego no era una adaptación de ninguna película en concreto, si bien tomaba elementos de la tercera y cuarta películas. La mecánica consistía en ir caminando por Elm Street recolectando huesos de Freddy, para poder quemarlos en una caldera, y acabar así con las pesadillas que atormentaban a los locales de Springwood. Se podía jugar hasta con cuatro jugadores a la vez y una «barra de sueño» iba disminuyendo paulatinamente hasta que el jugador se quedaba dormido, pudiendo regenerarla al recoger tazas de café por Elm Street. Una vez el jugador caía dormido, se teletransportaba al mundo de los sueños, donde se enfrentaría a varios enemigos y la única forma de salir era recogiendo radios para despertarse. Al entrar en este mundo, nos transformábamos en uno de los tres «guerreros del sueño», cada uno con habilidades específicas: el ninja podía lanzar shurikens y dar una patada especial; el acróbata podía lanzar jabalinas y hacer un salto mortal, mientras el mago lanzaba bolas de fuego y flotaba. Pero si te quedabas demasiado tiempo dentro del mundo de los sueños, un encuentro con Freddy era inevitable…

¡Bienvenido a mi pesadilla!

https://www.youtube.com/watch?v=ZBTqURvr

 

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