Un 1 de octubre, de 1968 se estrenaba LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES, de George A. Romero, considerado por la mayoría como el creador y maestro del subgénero de películas sobre «muertos vivientes”.

Los «muertos vivientes» salieron de sus tumbas en un momento de incertidumbre e inquietud en los Estados Unidos: las tensiones raciales estaban creciendo más que nunca y la creciente participación de los EEUU en la guerra en Vietnam alimentó la desconfianza hacia el gobierno y los medios de comunicación. Como consecuencia de ello, gran parte de los críticos y el público en general estaba horrorizado por esta película sin precedentes llena de violencia y gore, pero, aún así, el tiempo la ha puesto en su sitio, convirtiéndola en un título clásico que acabó inspirando un subgénero de terror completamente nuevo. Para celebrar el aniversario de una de las cintas más revolucionarias de todos los tiempos, hemos querido homenajearla con una selección de curiosidades que tal vez no conocías.

– Una de las inspiraciones para la película, fue el libro ‘Soy leyenda’ de Richard Matheson, la cual también tiene sus propias adaptaciones cinematográficas: EL ÚLTIMO HOMBRE SOBRE LA TIERRA de 1964, EL ÚLTIMO HOMBRE… VIVO de 1971 y SOY LEYENDA de 2007. Pero Romero decidió cambiar los vampiros por otro monstruo aunque nunca pensó en los seres de su cinta como zombies , ya que en aquel tiempo el zombi todavía se identificaba como un mito procedente de Haití y regiones caribeñas.

-Es por el punto anterior que nunca se usa la palabra »zombie» en la película. Los eufemismos más cercanos utilizados para describir a los zombies son » esas cosas » y «carnívoros». Aún así, ya la vida nunca será igual sin esta famosa palabra que nunca se mencionó.

– Cuando los guionistas decidieron basar la película en zombies, tuvieron una sesión de brainstorming para decidir que sería la acción más impactante que los zombis podrían hacer contra los seres humanos y optaron por el canibalismo.

– La película contaba con un presupuesto muy ajustado de tan solo 150 mil dólares. Con lo cual, les benefició bastante el hecho de que la cinta se rodara en blanco y negro. Las entrañas de las víctimas de los zombies fueron suministradas por un carnicero local a un buen precio y todo el vestuario del elenco consistía en ropa de segunda mano.

-Una de las curiosidades más inquietantes es el hecho de que el actor Bill Hinzam y el guionista John A. Russo se prestaron voluntarios para que les prendieran fuego para dar más realismo a la película. En una escena donde Ben prende fuego a una silla para distraer a los zombies, uno de los técnicos en el rodaje echó gasolina en la silla. Por error, la llamarada entró en contacto con el bidón de gasolina y uno de los miembros del equipo se vio envuelto en llamas. Por suerte, lograron apagar el fuego y el técnico se salvó sin graves consecuencias.

-La carne que los zombies van arrancando de los protagonistas era en realidad jamón asado y la sangre era sirope de chocolate.

En algún momento después del rodaje, un tornado pasó por el cementerio de la primera escena arrancando árboles y sacando más de 200 cadáveres a la superficie. Romero preguntó si los cuerpos caminaron, a lo que el guionista John A. Russo, quien le contaba la historia, dijo que lo intentaron…