Hoy, el 21 de diciembre se celebra el «Día del Relato Corto», un día creado para inspirar al mundo para descubrir una nueva pasión o crear algo que te hace sentir orgulloso.

Como bien sabemos, existen muchas formas de pasar miedo. El terror no solo reside en los videojuegos, las series de zombies o las películas de miedos; también lo hace los relatos cortos. Y, lamentablemente, en una época tan digitalizada como en la que vivimos, es muy fácil olvidar el verdadero origen de todas las susodichas formas de sentir escalofríos. Con esto en mente, hemos elaborado una lista de cinco icónicas adaptaciones de cine inspiradas por relatos cortos.

Por supuesto, esta lista no pretende ser la de «las cinco mejores adaptaciones cinematográficas de relatos cortos» y por eso nos encantaría también saber cuáles son vuestras sugerencias en Facebook y/o en Twitter.

LA MOSCA (1958 y 1986)

Ambas películas de La Mosca están basadas en el relato original de George Langelaan que fue publicado en Playboy en 1957 (y que puedes leer aquí). Para la adaptación de 1986, el guionista Charles Edward Pogue modernizó a los personajes. Pogue se basó en el cuento de Langelaan, pero la referencia mayor era de “La Metamorfosis” de Franz Kafka. Publicada en 1915, la historia es una novela corta que narra la vida de Gregorio Samsa, quien despierta una mañana cualquiera convertido en un insecto gigante. Esto es un elemento filosófico eterno que se resume cuando Brundle dice «Soy un insecto que soñó que era hombre y le fascinó, pero el sueño terminó y el insecto ha despertado», basado en la referencia del taoísta Chuang Tzu.

 

CANDYMAN: EL DOMINIO DE LA MENTE

Dirigida por Bernard Rose, es, sin lugar a dudas, una de las más logradas adaptaciones de la obra de Clive Barker y una de las mejores cintas «slasher» de la época dorada del género en los años 80. Basada en «Lo prohibido», un espeluznante cuento corto de su antología «Libros de sangre», Candyman juega con los entresijos de las leyendas urbanas.La película se mantiene bastante fiel a la historia que, en este caso, no es nada agradable de ver. Cuando se estrenaba, los críticos se encontraban confundidos sobre cómo sentirse al ver la cinta. Muchos se sintieron repugnados por ella, mientras que otros disfrutaron de la mezcla de terror y sangre que la película trajo a la vida.

 

EL VAGÓN DE LA MUERTE

Y seguimos con el maestro del terror ochentero ya que Barker también firma el relato corto (de sus «Libros de sangre») en el que se basa esta cinta dirigida por el japonés Ryûhei Kitamura. La acción se desarrolla en las profundidades urbanas del metro de Nueva York, con Bradley Cooper en la piel del fotógrafo que sufrirá en sus carnes las pesadillas de Barker. Kitamura demuestra una fabulosa inventiva visual a la hora de recorrer los claustrofóbicos vagones de tren en los que ocurre la mayor parte de las sangrientas muertes, causadas por «El Carnicero» que debería estar en el salón de la fama de los mejores asesinos de la historia del cine. Es una película que siempre nos pasa por la cabeza antes de coger un metro, algo que indica que es una película que ha dejado su huella para siempre.

 

LOS PÁJAROS

A pesar de cambiar el escenario del cuento corto de Daphne Du Maurier de las aburridas calles adoquinadas de Inglaterra por la soleada Bodega Bay en California, Los pájaros de Alfred Hitchcock logra aprovechar y expandir todo lo que hizo que el cuento original tuviera tanto éxito. Incluso si es cierto que la versión cinematográfica pierde parte del subtexto de la Segunda Guerra Mundial, Hitchcock, dotado con su genio logró crear una obra maestra que aún sigue impresionándonos y atemorizándonos.

 

LA COSA

Además de ser uno de los mejores remakes de terror jamás rodados, La cosa de John Carpenter es mucho más fiel al cuento corto que la cinta original de 1954. Es una historia claustrofóbica sobre la desconfianza y sobre un alienígena capaz de transformarse en literalmente cualquier ser viviente. Si bien el diálogo en la película de Carpenter es bastante más contundente, todos los planos estaban presentes en la historia original de John Campbell «Who Goes There?» No es solo una cinta «body-horror» extrema. También se trata de cuán rápida y drásticamente las personas se acabaran enfrentando entre sí cuando la situación lo requiera.