Desde que los humanos se convirtieron en seres sensibles siempre hemos tenido hobbies. Empezando con cosas más sencillas, como nadar, cazar y dibujar en las paredes de las cuevas, siempre hemos hecho cosas para mantenernos ocupados durante los largos días.

Dicho esto, hay evidencia de sobra que demuestra que «anticuado» no es más que un sinónimo de «perturbador, rayano en la locura médica». Y en ningún lugar es esto más evidente que en algunas de las actividades que nuestros antepasados (no tan lejanos ) consideraban entretenidas.

Digas lo que quieras sobre los videojuegos y películas ultra-violentas que hay hoy en día, eso no es nada comparado con la siguiente lista de hobbies «anticuados» que hemos preparado para celebrar el mes de los pasatiempos durante todo el mes de enero…

Visitas a la morgue pública de París

Cuando el Grand Châtelet (una construcción hecha por Luis VI, sede de la policía, las mazmorras y donde se ubicaría la primera morgue de la capital) fue destruido por orden de Napoleón en 1808 otro edificio fue designado para contener los cadáveres para su identificación: La Morgue. Fue un mausoleo tipo griego en donde los cadáveres eran exhibidos en una sala especialmente diseñada para ello y la gente se congregaba ahí para mirar los cuerpos que eran colocados en losas de mármol. El lugar fuera visitado por mucha gente y de todas las clases sociales, incluso como una atracción. En los días después de un crimen enjambres de personas abarrotaban el lugar. Se le consideraba un espectáculo, además no había restricción de entrada para nadie, incluso los niños podían asistir.

Después de casi medio siglo como uno de los puntos más visitados  de París, la morgue fue cerrada al público en 1907 cuando la gente se dio cuenta de que existían cosas como los libros y los teatros.

Retratos victorianos de gente sin cabezas

La tendencia de manipular las fotos es tan antigua como la fotografía pero uno de los hobbies victorianos más extraños fueron los montajes de fotos con los personajes decapitados.

El efecto se consiguió de la manera antigua, mediante la superposición de imágenes de varios negativos de fotos. Por supuesto, no todo el mundo tenía un pariente dispuesto a hacerse pasar por su víctima sin cabeza, por lo que la autodecapitación era  siempre una opción.

Zoológicos humanos

Desde tiempos inmemoriales, los zoológicos han servido como centros de entretenimiento sano y educativo para las familias de todo el mundo pero hubo una época en la que seres humanos se exhibían en espacios cercados, en lo que pretendía imitar su ‘hábitat natural’. Era una triste etapa del ser humano y los visitantes pagaban para entrar en auténticos zoológicos humanos para ver cómo vivían los africanos y asiáticos sin los costes y los riesgos de viajar.

Entre los finales del siglo XVII y principios del XX, centenares de estos espectáculos xenófobos existían por toda Europa, Estados Unidos y países asiáticos desarrollados como Japón … aunque ha habido casos inquietantes mucho más actuales.

¿Conoces algún pasatiempo perturbador? Cuéntanoslo en Facebook o Twitter y le daremos cobertura en el blog…