Si nos has estado siguiendo en el blog, sabrás que estamos publicando duelos entre los psychokillers más icónicos del cine de terror para que todos podamos votar por nuestros favoritos. Después de los combates iniciales, iremos cruzando a los que más votos tengan para poder nombrar el asesino en serie más perturbador de todos los tiempos.

Sin más preámbulos, comencemos a comparar otros dos asesinos en serie más venerados del cine. Esta semana tenemos otro duelo complejo entre dos de los asesinos más retorcidos de la historia del cine: Dr. Hannibal Lecter VS Leatherface.

¿Cuáles son sus crímenes?

Hannibal Lecter: Considerado uno de los asesinos más despiadados, maquiavélicos y fascinantes de la historia, el doctor Lecter podría ser definido como un psiquiatra sociópata, genio desequilibrado que gusta de la gastronomía que, combinada con su canibalismo provoca curiosas combinaciones como hígado acompañado de habas, el corazón o parte de los órganos de la región craneal, brochetas hechas a partir de sus mejillas, entre otros, de las víctimas que asesina.

Leatherface: Leatherface se caracteriza por llevar una máscara hecha de piel humana, para ocultar su deformidad y usar una motosierra para cometer los asesinatos. Pertenece a una familia de caníbales, que se encarga de matar a víctimas y cortar la carne para cenar con su despiadada familia de rednecks caníbales.

¿Cuáles son las inspiraciones para el personaje de la película?

Hannibal Lecter: Hannibal es un personaje de ficción inventado por el novelista Thomas Harris, que se dio a conocer en la novela «El dragón rojo». Harris mencionó en el prólogo de «El silencio de los Corderos» quese inspiró en el médico Alfredo Balli Treviño, también conocido como «Dr. Salazar», que asesinó a su pareja sentimental. Harris lo entrevistó en 1963 y le llamó la atención sus buenas maneras, su cultura, su inteligencia y su dedicación.

Leatherface: Como siempre, la realidad supera a la ficción, ya que Leatherface fue creado basándose en los crímenes de Ed Gein, un asesino en serie de Wisconsin. Gein cometió sus asesinatos durante la década de 1950 cuando, tras matar a sus víctimas, usaba sus pieles para hacer máscaras y sus huesos para construir muebles, similares a los que aparecen en las cintas de Tobe Hooper.

¿Es el asesino la verdadera estrella de la película?

Hannibal Lecter: Sin ninguna duda ya que su personalidad llama tanto la atención del público cuando comparte la pantalla con los protagonistas de las numerosas entregas de la saga. Su identidad es en realidad una amalgama compuesta de dos facetas que él manifiesta de manera alternada, según la situación: Por un lado es un hombre culto, refinado, de modales exquisitos y buen comportamiento, además de amante del arte, la música clásica y la buena cocina. El alter-ego de ese aspecto suyo es un comportamiento cínico, manipulador y con cierta tendencia a castigar con una severidad variable lo que él estima como «malos modos». Como no era de extrañar, Anthony Hopkins recibiría un merecido premio Oscar como mejor actor por su soberbio trabajo interpretativo.

Leatherface: Fue uno de los pioneros en perseguir y masacrar adolescentes en el cine; uno de los primeros de la nueva generación de figuras de la modernidad, de la que después pasaron a formar parte Michael Myers, Jason Voorhees y Freddy Krueger. Pero también cabe destacar el papel de Marilyn Burns en la primera cinta que se convirtió en la scream queen del momento y un icono del género junto al temible Leatherface.

¿Logra inquietar al público?

Hannibal Lecter: Quizás lo más desconcertante de este personaje es su intuición asombrosa. Le resulta un instrumento muy útil ya que el grado de acierto en sus conclusiones tiende a desconcertar a quienes hablan con él. Cada vez que habla con alguien, desde antes de que le dirija la siguiente frase, él ya parece tener una idea muy clara de lo que su interlocutor está pensando o del más auténtico y profundo deseo que invade su corazón.

Leatherface: Sin ninguna duda, Gunnar Hansen lleva la máscara más icónica y más aterradora de todos los tiempos: la carne humana. Y ese personaje sádico y cruel es uno de los monstruos más amenazadores del cine. Casi nunca habla y es imposible hacer que entre en razón ya que hace lo que lleva mandándole su familia durante años.

¿Son asesinatos sensuales?

Hannibal Lecter: Sus exquisitas formas no responden al prototipo de mente criminal, sino al contrario, parece más bien un impedimento para semejante comportamiento. Lecter mata porque quiere, no porque lo necesita. Actúa sin razón aparente, por el placer de hacer daño, dando por sentado que se pueda obtener placer de tal cosa. Ahí es donde encontramos la esencia del mal, desprovisto de cualquier justificación.

Leatherface: A diferencia de otros asesinos en serie ficticios, Leatherface no es de naturaleza sádica, el está bajo el control de sus hermanos, quienes en su infancia lo trataban con desprecio y odio por su deformidad, prácticamente hace todo lo que ellos dicen y sobre todo les tiene miedo.

¿Son macabros los asesinatos?

Hannibal Lecter: Aficionado a la extrema violencia y fascinado por sus consecuencias, Lecter es capaz de admirar el dolor que causa como un espectador más. Pero a la vez, se maravilla de su talento para la destrucción y el asesinato. Lecter se regodea en las maravillas del acto de crueldad último.

Leatherface: Es verdad que tiene fama de ser una de las películas más grotescas de todos los tiempos, pero realmente no lo es. De hecho, casi no se ve sangre.

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