Seguimos con nuestros duelos entre los psychokillers icónicos del cine de terror para que todos podáis votar para que ganen vuestros favoritos. Por los que todavía no saben de qué se trata, después de estos combates iniciales, iremos cruzando a los que más votos tengan para poder revelar el asesino en serie más perturbador de todos los tiempos según vosotros.

Esta semana vamos a comparar a otros dos de los asesinos en serie más venerados del cine: Patrick Bateman (American Psycho) y Ed Gein.

¿Cuáles son sus crímenes?

Patrick Bateman: La perfección superficial de Patrick Bateman se degenera en una rutina de estrés comparativo, provocando en él un deseo de desfogue que lo convierte en un asesino en serie que mata a mucha gente, desde compañeros a prostitutas, pasando por mendigos y artistas callejeros. Su crimen más deleznable es el que comete con un niño pequeño en un zoológico.

Ed Gein: Edward Theodore Gein (conocido como el ‘Carnicero de Plainfield’) fue un asesino y ladrón de tumbas estadounidense.

¿Cuáles son las inspiraciones para el personaje de la película?

Patrick Bateman: Según el autor de la novela, Bret Easton Ellis, el personaje está inspirado en un oscuro momento personal: «Fue fruto de mi propio aislamiento y alienación en un momento dado de mi vida. Vivía como Patrick Bateman. Estaba viviendo en constante sufrimiento por un vacío consumista que se suponía que me daría confianza y me haría sentir bien, pero que sólo me hacía sentir peor conmigo misma.»También le costó mucho a Christian Bale meterse en el papel hasta que vio a Tom Cruise en una entrevista en la televisión. Se inspiró en la energía y «la simpatía muy intensa con nada detrás de los ojos» que Cruise mostró en una entrevista en el «talk show» de David Letterman. Después le sumó la locura de Nicolas Cage en Besos de Vampiro y supo cómo moldear el personaje.

Ed Gein: Es un biopic sobre la vida de uno de los más «célebres» asesinos de la historia, Ed Gein; un personaje ha servido como inspiración para muchas obras cinematográficas: Psicosis, la obra maestra de Alfred Hitchcock, La matanza de Texas, pieza clave dentro del cine gore o El silencio de los corderos, uno de los thrillers de mayor éxito en los años 90.

¿Es el asesino la verdadera estrella de la película?

Patrick Bateman: Sin lugar a dudas ya que vemos la historia casi en primera persona. Poco a poco vamos conociendo su personalidad psicópata. Bale, sometido a una de sus ya muchas transformaciones físicas, encarna al complejo personaje a la perfección, alcanzando un equilibrio entre una pausada y trabajada elegancia y una implacable y macabra perversión.

Ed Gein: Efectivamente ya que la cinta se centra en el análisis de las características psicológicas del asesino, y va describiendo el proceder y génesis de la locura de uno de los criminales más macabros de todos los tiempos.

¿Logra inquietar al público?

Patrick Bateman: Bateman no podía ser más inquietante. A pesar de lo desprolijo que es el personaje para cometer sus asesinatos, dejando rastros y haciendo escándalos, su círculo de personas parece no darse cuenta. Tanto el libro como la cinta muestra al público como una sociedad tan ensimismada pasa por alto las más grandes atrocidades que suceden a su alrededor.

Ed Gein: Desde luego que sí ya que cumple con creces con su función que es la de mostrar al espectador que Ed Gein creó a Jason Voorhees, Leatherface, Freddy Krueger e Búffalo Bill entre muchos más, demostrando, una vez más, que la realidad supera la ficción.

¿Son asesinatos sensuales?

Patrick Bateman: La cinta hace uso de una metáfora como hilo conductor, presentándonos a Bateman como el perfecto alter ego del propio funcionamiento del sistema financiero en sí. Busca su propia satisfacción sin importarle como, no parece tener ninguna preocupación por las consecuencias de sus actos, vive en un mundo propio completamente alejado de la realidad y finalmente resulta impune.

Ed Gein: Su infancia claramente le marcó, y mucho. De padre maltratador y madre estricta y fanática religiosa, el joven engendró una relación tortuosa e incestuosa con la matriarca. El complejo de Edipo que sufría derivó en una obsesión por la sangre y la tortura. Años después, al contrario que con la muerte de su padre y su hermano, la muerte de su madre, Augusta afectó de sobremanera a Gein. Se dio cuenta de que no sabía hacer nada sin su madre. Por lo tanto, la manera que Gein encontró de restituir la figura de su madre fue la de profanar tumbas y acabó cometiendo una serie de atroces asesinatos.

¿Son macabros los asesinatos?

Patrick Bateman: Una de las mayores críticas que se le ha hecho a la película desde su estreno es la trivialización que hace de la violencia. Dicho esto, los asesinatos no resultan demasiado repugnantes, aunque sí tienen un estilo meticuloso que puede hacer pensar en una cierta estetización de los actos de Patrick Bateman.

Ed Gein: A pesar de sus crímenes tan macabros, es de agradecer la pretensión de alejamiento del cine más sanguinolento para regalarnos un contenido ejercicio de acercamiento cuidadoso y no sensacionalista de la vida de Gein.

Ahora os toca a vosotros votar en Facebook y/o en Twitter.