Hoy, 25 de agosto, se estrena en cines VERÓNICA, la nueva película de Paco Plaza, director de la saga [REC], y en DARK, que nos encantan las historias sobre tableros de Ouija, te aconsejamos que no pierdas la oportunidad de verla en la gran pantalla.

VERÓNICA cuenta la historia de un grupo de amigas que, tras jugar con una Ouija, invocan a unas peligrosas presencias que asedian a una de las adolescentes, amenazando con hacer sufrir a la gente a la que quieren. ¿Conseguirán librarse de las sombras que se ciernen sobre ellas?

Con motivo del estreno de hoy, nos hemos reunido con Paco Plaza para que nos cuente como se basó en unos hechos reales para crear un relato terrorífico sobre los miedos que todos experimentamos al alcanzar la madurez y los demonios que se alimentan de nuestros miedos y vulnerabilidades.

DARK: Hemos podido disfrutar de unas cuantas películas de terror en los últimos años que se han atrevido a sacar el puntero para comunicar con el más allá. ¿Qué es lo que te atraía desde el primer momento de este caso en concreto y como te planteaste dar a ese subgénero un giro diferente?

Paco Plaza: Para mi, lo que es la trama que tiene que ver con la Ouija es una excusa para hablar del tránsito de la infancia a la adolescencia. Eso es lo que yo aporté al proyecto: intentar convertir esta historia en una fábula sobre el dolor de crecer, sobre la extrañeza que te produce cuando tu cuerpo te empieza a cambiar; te cambia la voz, te salen pelos en sitios extraños y empiezas a sentir cosas que no habías sentido nunca, tanto física como emocionalmente. Ese desconcierto en el que forzosamente te sumas cuando eres adolescente es lo que yo quería colocar en el centro del relato y que la parte sobrenatural fuese de alguna manera una excusa metafórica para acabar hablando del miedo a crecer.

DARK: El hecho de que la película está ambientada en el año 1991, cuando tenías justo la misma edad de Verónica tiene que haber jugado un papel muy grande en tu forma de contar la historia desde una perspectiva mucho más personal.

Paco Plaza: Totalmente. Al final, Verónica se ha acabado convirtiendo en un alter ego mío. Se ha convertido en un personaje en el cual podría volcar muchas partes de mis sensaciones al crecer en España en esa época tan concreta. Los gustos del personaje son mis gustos. Yo iba a un colegio religioso de la misma manera que ella va a un colegio de monjas. Hay muchos elementos de mi vida que incorporé al personaje, y paradójicamente por ser una película que me venía de encargo, de una manera casi inconsciente acabó siendo la película personal que he hecho nunca.

DARK: Al rodar una película tan personal, ¿te ha dado cierta inquietud compartir tantas cosas personales de tu infancia con el público?

Paco Plaza: Más que inquietud me he siento muy expuesto y no sólo pensando en el espectador sino también para mí mismo. De alguna manera la película me ha servido para hacer una labor de introspección y de revisión de mis propios miedos y de mis sensaciones al crecer.

DARK: A pesar de que está basado en el caso real del Expediente Vallecas, no has querido recrear la historia paso por paso. Para ti, ¿qué aspectos del caso real te parecían importantes de mantener para poder contar esa historia tan realista que has querido plasmar en la gran pantalla?

Paco Plaza: Lo que hace muy peculiar el Caso Vallecas es que existe un atestado policial en el cual un inspector de policía testifica que él ha sido testigo de primera mano de acontecimientos sobrenaturales. Esa es la única vez que ha sucedido en España. No sé si hay otros casos en policías o fuerzas de seguridad en algún otro país pero es lo que hace que sea extremadamente popular en España. No nos estamos basando en testimonios más o menos fiables de los implicados en los hechos sino que un señor policía se siente delante de la máquina de escribir y en una papel de oficial dice, “Yo he sido testigo de unas cosas que no tienen explicación”, y eso es algo alucinante.

DARK: Una cosa que nos gusta es que no es una película que recurra a los sustos fáciles sino que opta por mantener al espectador en tensión constante durante 90 minutos. ¿Cómo planteaste estructurar la película para poder mantenernos en el borde de la butaca constantemente?

Paco Plaza: Si. Nosotros queríamos huir un poco de estos sustos de sonido, o ese efectismo si lo quieres llamar así, porque yo quería hacer algo más contenido y que generase un ambiente angustioso sostenido en el tiempo. Quería generar una atmósfera opresiva para el espectador y que sintiese la tensión y el miedo de una manera más profunda. Por decirlo de una manera muy sencilla, no quería hacer una película de sustos sino hacer una película de terror.

DARK: Sin el reparto perfecto esa intención de crear un ambiente de autenticidad y de tensión puede ir a pique. ¿Cómo fue el proceso de casting y luego cómo ayudaste a las tres hermanas (Sandra Escacena, Bruna González y Claudia Placer) a meterse en ese mundo de los años 90? También tengo entendido que rodaste las escenas con las chicas jóvenes como si se tratara de un documental de leopardos para aumentar la tensión al máximo.

Paco Plaza: En el proceso de casting, para mi era muy importante que las chicas no tuvieran mucha experiencia porque quería captar su esencia. Entonces lo que intentamos con el director de fotografía y el equipo fue que el rodaje fuera lo menos invasivo posible para ellas. Que no vieran los focos. Que no vieran las cámaras. Rodamos con teleobjetivos para rodearles desde fuera de los decorados para intentar generar en ellas la sensación de que estaban viviendo una situación en realidad y que no estaban interpretando para la cámara. Y eso condicionó la manera de iluminar, la manera de rodar, la manera de ensayar con ellas. No ensayábamos como se ensaya normalmente con unos actores sino lo que hacíamos era intentar reproducir situaciones reales basadas muchas veces en improvisaciones, en textos que íbamos sugiriendo y que íbamos como incorporando durante los ensayos y rodar todo el rato. Eso es una de las cosas más importantes para mí, y es el motivo por el que la película no está rodada en 35mm sino en digital para poder estar rodando constantemente para que cuando surgiera esa chispa, esa verdad que te dan los niños, estar preparados.

Y aquí nos despedimos de Paco Plaza y el tablero y te recordamos que VERÓNICA se estrena en cines el 25 de agosto.