Como bien sabrás si nos has estado siguiendo en el blog últimamente, este año sois vosotros quienes vais a hacer nuestro ranking de las mejores películas de terror del año.

Hemos redactado cinco posts para ir analizando cuáles creemos que han sido los grandes éxitos de estos últimos doce meses en el panorama cinéfilo. En cada post se enfrentarán dos películas pero, como estamos convencidos de que cada uno de vosotros tendréis vuestros favoritos, vosotros vais a tener la última palabra. Luego, cuando ya solo queden 5 títulos, vais a poder votar para elegir la película del año y, a partir de vuestros votos, publicaremos vuestro ranking del 10 al 1.

Hoy toca dos películas más bien independientes que han arrasado por donde han pisado este año así que sin más preámbulos, vamos a empezar con RONDA 4:

EL INFINITO vs CALIBRE

EL INFINITO

PROS:

– Sin ninguna duda, el guión no deja indiferente. Combinar sectas, viajes en el tiempo y monstruos lovecraftianos es algo insólito y supone una valentía digna de admirar. Ese ingenio te invitará no solo a volver a verla de inmediato sino también a recuperar la ópera prima de Justin Benson y Aaron Moorhead, RESOLUTION.

-El aspecto más destacable es el componente emocional de la relación entre los dos protagonistas. Tanto Justin como Aaron están bien definidos desde un principio y aunque podamos poner en duda lo que decidan ambos, siempre entendemos por qué hacen lo que hacen dentro de la lógica de la cinta para que la historia no pierda el rumbo.

-Sin tener un ritmo trepidante ni un presupuesto sideral, los creadores demuestran tener un agudo ingenio y soluciones plásticas competentes para atraparnos en su discurso, con lo cual EL INFINITO es la prueba de que es posible rodar una cinta fantástica con muy pocos recursos y mucha imaginación.

CONTRAS:

– Muchas veces la cinta se esfuerza por generar una sensación de urgencia en una historia con bromas inconformistas algo torpes y arrebatos agresivos pasivos.

– Los directores usan efectos especiales cuidadosamente colocados y un diseño de sonido excesivamente amenazante, intentando en parte capturar la misma eficacia de un reducido presupuesto como vimos en MONSTERS de Gareth Edwards. Pero aquí los directores no logran crear una sinergia convincente entre la fantasía y la realidad, optando en cambio por verbalmente reflexionar sobre temas de conformidad y fe.

– Quienes esperen una historia muy cerrada o espectacular pueden sentirse fácilmente defraudados. Aquellos que van a ver la película con estas expectativas saldrán pensando que hubiera sido mucho mejor si los directores hubieran logrado un presupuesto más alto antes de empezar, de modo que pudieran haber hecho justicia a su proyecto sui generis.

 

CALIBRE:

PROS:

– Cada aportación del guión tiene su razón de ser y, a medida que transcurre la película y vamos siendo partícipes de las situaciones comprometidas en las que se van metiendo el dúo protagonista, nos sumergimos en una experiencia incómoda, donde cada giro narrativo no hace sino incrementar la intriga.

– Para que el guión de Matt Palmer funcione, es imprescindible que se produzca empatía hacia los personajes, algo que la película logra gracias a, por un lado, las convincentes interpretaciones de los actores protagonistas y por el otro lado, al opresivo y, estupendamente retratado, microcosmos del pueblo escocés donde se desarrolla la historia.

– El comportamiento de los personajes, aunque sea reprochable, es lo que permite dotar de realidad a la cinta y que nos creamos el desarrollo de la trama, ya que muchas de las decisiones de los dos protagonistas se guían por el miedo y el instinto de supervivencia.

CONTRAS:

– La película cuenta con un argumento sencillo que no trata de complicar las cosas y mientras que la cinta sí que resulta ser fascinante, algunos pueden pensar que la premisa básica no tiene muchas sorpresas y  no deja de ser algo predecible, ya que Palmer está más comprometido a aumentar el suspense a través de una historia más lenta que se centra en las relaciones y un diálogo que provoca muchísima tensión.

– El ritmo avanza implacable, lo que no siempre va en beneficio de la historia, ya que algunos de los elementos más psicológicos de la cinta quizás habrían requerido de más tiempo para madurar.

– A lo largo de la película surgen algunos problemas de verosimilitud, aunque la mayoría del público probablemente estará demasiado intrigado y tenso como para darle demasiada importancia.

 

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