Fue el 28 de Marzo de 1963 cuando los pájaros de Bodega Bay (California), llegaron a Nueva York, transportados a la gran pantalla en una película, LOS PÁJAROS. Ya toda una leyenda del cine, esta cinta del gran Alfred Hitchcock contaba la historia de Melanie Daniels (Tippi Hedren) y Mitch Brenner (Rod Taylor) y su lucha contra hordas de aves enloquecidas en Bodega Bay, donde vive la familia de Mitch.

Quienes vieran la mítica cinta en salas de cine cuando se estrenó se quedaron traumatizados por si una situación similar pudiera ocurrir en la vida real. Pero lo peor es que, de hecho, algo parecido ya había sucedido solo dos años antes. El 18 de agosto de 1961, un periódico californiano contó cómo cientos de gaviotas que parecían haberse vuelto “locas” se precipitaron volando en una actitud “kamikaze” sobre las viviendas de la costa de la Bahía de Monterrey sin llegar a herir a nadie. La causa del ataque fue todo un misterio durante años. Se decía que quizá los pájaros se desorientaron por la niebla en una de sus largas migraciones, o que se asustaron por las prácticas de tiro de las cercanas instalaciones militares de Fort Ord.

Pero ahora, casi cincuenta años después, científicos estadounidenses han demostrado que este comportamiento se debió a algo completamente distinto: el ácido domoico, una toxina venenosa que producen algunas algas que pudo afectar a las aves tras consumirlas. El ácido domoico liberado de las algas se puede acumular en los moluscos que se alimentan de filtrar el agua de mar como, por ejemplo, almejas o mejillones, y alimentar anchoas o sardinas. Cuando las aves marinas se alimentan de estos peces “envenenados”, también toman el ácido domoico y se intoxican. Y eso es justo lo que pasó en Santa Cruz en 1961, cuando los cuerpos de las aves aparecieron con vómitos y restos medio digeridos de anchoas.

Aunque han pasado 50 años desde el primer ataque en 1961 y ahora no existen muestras directas de lo que allí ocurrió, el científico Sibel Bargu y su equipo, de la Universidad de Louisiana en Baton Rouge, analizaron el zooplancton que se muestreaba en la zona desde 1949. A raíz de sus estudios, se confirmó que hubo una “marea roja” en los alrededores de Santa Cruz en 1961 con abundancia de diatomeas productoras de ácido domoico que, sirvieron de alimento al zooplancton y, en último término, a las anchoas y a las aves. Se intoxicaron, atacaron Santa Cruz y murieron en sus calles … Y Hitchcock, dotado con su genio, un cuento de Daphne Du Maurier y el ataque a Santa Cruz, logró crear una obra maestra, LOS PÁJAROS, que aún sigue impresionándonos y atemorizándonos.