A veces las cintas de terror se centran en personas solitarias que están aisladas de la sociedad en el sentido literal o metafórico. Pero por lo general, las historias se enfocan más en las dinámicas de grupos. La soledad puede ser aterradora, pero el miedo a perder a las personas cercanas es aún más aterrador. Las películas de «terror familiar» (que no debemos confundir con las películas «familiares») son fascinantes por su forma de analizar las complicadas dinámicas familiares que existen.

Innumerables familias en el cine de terror han aparecido desde los inicios del género. Algunas se centran en «clanes» que ya se ven marcados por disfunciones y prácticas criminales o viles. Otras películas nos presentan a familias más «normales» que son víctimas de males que llegan de fuera y que ponen a prueba la fuerza de sus vínculos. Y algunas cintas realmente fantásticas cuentan con ambas cosas.

Con eso en mente, lo que sigue es una selección de algunas de las familias más aterradoras que hemos conocido en la gran pantalla. ¿Cuáles son tus favoritas?

La familia Sawyer
La saga de La matanza de Texas

La sierra es la familia. Los Sawyers estan muy conscientes de esto, y han tomado este lema muy a pecho en esta saga que se ha desarrollado durante décadas. Pero para mucha gente la cinta original de Tobe Hooper de 1974 permanece intocable tanto por su tono como por su ambiente, ya que cuenta la historia de los Sawyers y sus crímenes mortales e inhumanos. Aunque es Leatherface quien ha atormentado los sueños de la mayoría de los fans, los otros miembros de la familia también han dejado su huella en la saga, como el maestro de la cocina Drayton, el desquiciado Chop-Top y, por supuesto, el querido abuelito. En un género tan cargado de personajes inolvidables, los Sawyers ocupan un puesto de honor dentro de la nobleza del cine de terror.

La familia Voorhees
La saga de Viernes 13

El vínculo entre una madre y su hijo tiene algo especial, sobre todo cuando ese «niño especial» es un tal Jason Voorhees. De hecho, Jason sustituye a su madre cuando ella es asesinada al final de la primera película. A pesar de que la familia Voorhees no es una familia muy numerosa, su huella en la historia del cine de terror ha sido tremenda. Y es que, cuatro décadas después de que el director Sean Cunningham y su equipo nos presentaran a la familia por primera vez, miles de fans siguen fascinados con la máscara de hockey que lleva el asesino y, por supuesto, con su madre.

El Clan Firefly
La casa de los 1000 cadáveres, Los renegados del diablo y 3 from Hell

Rob Zombie tiene un don para construir villanos con carisma. ¿Un buen ejemplo? El Clan Firefly son unos feriantes perturbados que torturan a todo aquel que tiene la mala suerte de cruzarse con ellos. Pese a que estos personajes representan lo peor de la humanidad, Zombie consiguió sacar unas actuaciones magistrales de sus actores, hasta tal punto que la familia pasa a ser una especie de antihéroes en las sucesivas películas.

La familia Armitage
Déjame salir

El secuestro y el racismo son algo inherente para la familia Armitage – una familia blanca liberal en esta cinta de terror del director Jordan Peele. Al parecer, esta familia está perfectamente adaptada y preparada para conocer al novio de su hija, Chris, por primera vez. Pero en realidad, la familia tiene la costumbre de secuestrar e hipnotizar a jóvenes negros para pasar los saberes de ancianos blancos y adinerados a sus cerebros jovenes. Parece ser que llevan años haciendo esto, pero todo llega a su fin cuando Chris logra liberarse y castigar a los Armitages por sus terribles crímenes.

El Clan Júpiter
Las colinas tienen ojos

Este clásico de terror de Wes Craven sigue a dos familias, la familia Carter que está de vacaciones y el Clan Júpiter, que aterrorizan a los Carters cuando su autocaravana se estrella en medio del desierto. Para el Clan Júpiter atacar y devorar a viajeros perdidos es una forma de vida, pero su reino de terror llega a su fin cuando los Carters y sus dos perros se resisten y luchan contra sus agresores. LAS COLINAS TIENEN OJOS se convirtió en todo  un clásico de culto, tanto que el director Alexandre Aja rodó un remake sangriento en 2006.