El actor irlandés Gabriel Byrne cumple la friolera de 70 años el 12 de mayo, durante los cuales se ha dedicado a entretener al mundo en grandes películas clásicas de casi todos los subgéneros imaginables.

Dicho esto, lo que quizás muchos no sepan es que Byrne no se puso a trabajar como actor nada más empezar a trabajar. Nacido en Dublín el 12 de mayo de 1950, Byrne tuvo diversos empleos, entre ellos el de profesor y el de arqueólogo, y hasta se consideró convertirse en sacerdote durante un tiempo. A los 29 años se incorporó a las salas de teatro Focus y Abbey de Dublín y dos años más tarde fue contratado para interpretar un personaje habitual en la prestigiosa serie de televisión irlandesa, «The Riordans». Byrne no debutó en la gran pantalla hasta 1981, en EXCALIBUR. Desde entonces, su carrera en la televisión y en la pantalla grande no ha dejado de prosperar.

Por ello, como no podía ser de otra manera, en DARK  hemos preparado una selección de las mejores cintas de terror en las que el actor ha participado.

EL TORREÓN (The Keep) (1983)

Durante la Segunda Guerra Mundial, un destacamento del ejército alemán se defiende de las tropas aliadas en un paraje montañoso en Rumanía. Allí se acuartelan en una misteriosa fortificación romana, pero no hacen caso de las advertencias de los locales sobre una extraña presencia dentro y uno de los soldados libera inadvertidamente un espíritu desconocido atrapado dentro de las paredes. A medida que los soldados son asesinados bajo circunstancias misteriosas, el Mayor Eric Kaempffer de las SS (Gabriel Byrne) aparece para lidiar con lo que se cree que es una actividad partidista. Pero, lo que la SS encuentra es una fuerza maligna atrapada dentro de la ciudadela; una amenaza que hará lo que haga falta para poder escapar.

Dirigida de una manera de lo más profesional por Michael Mann, un exitoso director y guionista muy popular en los años 80, esta fantástica película tiene algo para todo el mundo, ya sea la acción, la violencia, el terror o el suspenso.

EL FIN DE LOS DÍAS (1999)

Basada en LA PROFECÍA, Peter Hyams dirige a Arnold Schwarzenegger en el papel de Jericho Cane, un ex-policía amargado salva a Christine del asalto de unos ladrones. ¿El único problema? El Vaticano ha relacionado a esta joven mujer con el mismísimo demonio

Arnold Schwarzenegger ya había luchado contra cíborgs, alienígenas, Batman, terroristas, niños en el cole y un presentador de un game show hasta entonces. Así que el único contrincante que quedó para el entonces futuro Gobernador fue el Diablo (interpretado por un Byrne fantástico) cuando el siglo XX llegó a su fin. Hyams logró guiar a Schwarzenegger por esta ambiciosa y muy arriesgada (fue galardonada con el premio Bogey) mezcla del pánico satánico de los años 70 y las películas de acción más taquilleras de los años 80. Y, dentro del despropósito y la parafernalia de efectos especiales, cumple con lo que pretende que no es otra cosa que entretener.

GHOST SHIP (BARCO FANTASMA) (2002)

Una pequeña joya del cine de terror marino, esta cinta enfrenta a un grupo de rescatistas, liderado por Byrne, con una legión de fantasmas.

Aunque la reacción de la crítica a esta película fue muy dispar cuando se estrenó, muchos críticos y cinéfilos contemporáneos valoraron su elaborada secuencia inicial sanguinaria. Bloody Disgusting situó esta masacre en el puesto 13 de su lista de «Los 13 asesinatos más importantes de la historia del cine de terror», mientras que Coming Soon la nombró como una de las mejores secuencias iníciales de la historia del cine de terror. Curiosamente, Gabriel Byrne reemplazó a Brian Cox en esta película, ya que Cox abandonó el proyecto para formar parte del elenco de The Ring (La Señal).

HEREDITARY (2018)

Cosas extrañas comienzan a suceder en casa de los Graham tras la muerte de la abuela y matriarca, que deja en herencia su casa a su hija Annie. Annie Graham, una galerista casada con Steve (Gabriel Byrne con una interpretación «ardiente») y con dos hijos, no tuvo una infancia demasiado feliz junto a su madre, y cree que la muerte de ésta puede hacer que pase página. Pero todo se complica cuando su hija menor comienza a ver figuras fantasmales, que también empiezan a aparecer ante su hermano.

Hereditary fue el debut como director de largometraje de Ari Aster, quien también escribió el guión. Aster definió la cinta como un drama familiar que «se convierte en una pesadilla», evitando llamarla una película de terror pura y dura. Se estrenó en el Festival de Sundance de 2018 y acabó cosechando un gran éxito tanto comercial como de la crítica. Recaudó más de 79 millones de dólares con un presupuesto de 10 millones.

Habiendo sido siempre un fan de los dramas domésticos, Aster quería que la película incorporara temáticas de ese género y se centrara en la tragedia y el dolor familiar en vez de los elementos tradicionales del género de terror. Aster citó a El Cocinero, el ladrón, su esposa y su amante y a Carrie como ejemplos que influyeron en el guión de Hereditary.

STIGMATA (1999)

Bajo la dirección de Rupert Wainwright (TERROR EN LA NIEBLA), esta cinta sigue a la joven Frankie Paige (Patricia Arquette) que empieza a mostrar misteriosos estigmas tras enviarle su madre desde Brasil un crucifijo. Para que se ocupe del asunto, el Vaticano envía al padre Andrew Kiernan (Gabriel Byrne), un sacerdote experto en investigar milagros y que ya había analizado en Brasil el caso de una imagen religiosa que llora lágrimas de sangre.

A pesar del hecho que fue una vulgar operación comercial para unos y blasfemia para otros, resultó ser una cinta muy entretenida. Según Cinemania, la película es «una taz de SE7EN y dos kilos de EL EXORCISTA» pero, a pesar de que todo se parece a otra cosa, hay espacio para la originalidad.