La serpiente es uno de los personajes mitológicos más antiguos y ha sido venerada por las civilizaciones del mundo entero. Hasta ahora son conocidas unas 3.458 especies de serpientes, desde la tundra semicongelada del norte de Canadá hasta las cálidas selvas del ecuador y la mayoría de los océanos del mundo. Las serpientes son depredadores realmente eficaces y desempeñan un papel vital en el equilibrio de la naturaleza en cada uno de estos ámbitos.

Durante los últimos miles de años, las serpientes han sido objeto de cierta mala fama. Esa serpiente que engañó a aquella agradable mujer para que se comiera una manzana hace tiempo, condenando a toda la raza humana a la mortalidad, las serpientes han sido sinonimo de desconfianza, o incluso de pavor. No se puede negar que las cintas de terror hayan alimentado este miedo compartido por muchos en cuanto se refiere a las serpientes. Por lo tanto, como el 16 de julio es el Día Mundial de la Serpiente, a continuación presentamos una lista de las 5 serpientes más mortíferas del cine de terror.

JENNIFER (1978)

Vamos a abrir la lista con una película que ganó el premio a la mejor actriz (Lisa Pelikan) en el Festival de Cine Fantástico de Sitges en 1979.

Jennifer es una chica acomplejada que trabaja en una tienda de animales sintiendo especial preferencia por las serpientes con las que se comunica de una manera especial. En el colegio sus compañeras la tratan muy mal y le hacen bromas muy pesadas hasta que un día la paciencia de Jennifer llega a su fin y mediante las serpientes tramará una sangrienta venganza.

Jennifer es una de esas rarezas especiales de los años 70. Una película que surge de la popularidad de otra (CARRIE de 1976), pero que escoge su propio camino y te dejas atrapar por sus encantos.

SSSSILBIDO DE MUERTE (1973)

Solo dos años antes de que inventaran el «blockbuster moderno» con Tiburón, los productores David Brown y Richard D. Zanuck sacaron otra película de animales asesinos de la manga pero con mucho menos pedigree. Ssssilbido de muerte es una película de serie B que se atreve a preguntar ¿qué sucedería si un científico desarrollara un suero que transformara a los humanos en serpientes? También cabe destacar la actuación de Dirk Benedict, el rompecorazones de los años 70, en un papel completamente diferente. Aquí le vemos deshaciéndose de su piel para convertirse en un mutante con genes de serpiente. La cinta también se beneficia de un trabajo soberbio de los efectos especiales de John Chambers (Blade Runner, Tiburón), que compensó las limitaciones de presupuesto limitado con su habitual imaginación y destreza.

CURSE II: THE BITE (1989)

Su predecesor, THE CURSE (GRANJA MALDITA), se basó en la historia corta de HP Lovecraft “El color que cayó del suelo» y fue protagonizada por un joven Wil Wheaton. Después de que un meteorito se estrellase en una granja familiar, los cultivos crecen abundantemente, pero cualquiera que come la comida empieza a perder el juicio.  El final de la cinta original fue ominoso y abierto, por lo que la secuela tenía que seguir con la misma historia, ¿verdad? “Pues no……” En cambio, CURSE II: THE BITE sigue a un tipo llamado Clark que está de viaje con su novia Lisa.  A pesar de los avisos de un local, deciden coger una carretera «equivocada» y después de que una serpiente radiactiva muerda a Clark en la mano, su mano se transforma en la mortífera cabeza de la serpiente, que ataca a cualquier persona que se le acerque. Poco a poco, su cuerpo se irá llenando de serpientes mutantes carnívoras. Así que, la única conexión entre las dos películas es un título compartido (en inglés por lo menos). No hay granja. No hay meteorito. Y no hay rastro de Wil Wheaton. Sólo criaturas radioactivas con forma de serpiente.

VENENO (1981)

Dirigida por Piers Haggard y protagonizada por Klaus Kinski, Oliver Reed, Nicol Williamson y Sarah Miles, el nieto de un magnate está en el punto de mira de unos delincuentes pero el plan para secuestrarlo sale mal resultando en un policía muerto y los secuestradores debiendo quedarse encerrados en la mansión. Pero lo peor no es esto sino que mientras intentan coger al niño, éste tiene como mascota a una de las serpientes más mortíferas, quedando ahora todos los encerrados a merced del reptil…

Por alguna razón, Tobe Hooper optó por no dirigir esta cinta antes de que Haggard se hiciera cargo, pero es una historia que logra tener al público al filo de la butaca gracias a unas escenas realmente tensas que mantienen tus nervios a punta hasta el último momento.

ANACONDA (1997)

Si las serpientes reales no son lo suficientemente aterradoras para ti, esta es la película para ti. Un equipo de documentalistas se traslada a la selva amazónica para localizar a la tribu indígena de los Shirishama. Al equipo se une como guía un misterioso ex sacerdote que se dedica a la caza y asegura saber dónde se encuentran los Shirishama. Pero, en realidad, lo que hace es guiarlos a la caza de un reptil único en el mundo: una inmensa serpiente anaconda de doce metros de largo.

Aunque fue criticada por la crítica en el momento de su estreno, la película se convirtió en un gran éxito de taquilla y se convirtió en un clásico de culto del cine de serie B.