Cada 23 de marzo en Estados Unidos se celebra el ‘día de los Cachorros’ que roban el corazón de todos a pesar de hacer travesuras y caminar por toda la casa. Y la verdad es que son las criaturas más confiables y alegres sobre el planeta. Pero por eso son conocidos como los mejores amigos del hombre… hasta que el séptimo arte los convierte en seres muy siniestros.

Y seamos sinceros. Que la naturaleza termine por rebelarse al humano es un hecho potencialmente cierto. Con esto en mente, hemos recopilado una lista de los canes más temidos del cine.

CUJO (1983)

Podríamos haber llenado esta lista con todo tipo de bestias de la imaginación de Stephen King, pero decidimos incluir sólo ésta al final. Aquí tenemos la historia de un perro que es mordido en el hocico por un murciélago rabioso y se convierte en un monstruo vicioso y baboso. Y por otra parte tenemos a Dee Wallace y su hijo atrapados en el calor sofocante de su coche por el susodicho perro. La tensión es palpable, la atmósfera está cargada de muerte y esta es quizás la única película donde se ve como un bate de béisbol roto se mete dentro de un ojo.

La película también sorprende porque, a pesar de ser hecha hace tanto tiempo, no se siente fuera de lugar en ningún momento.

EL CLAN DE LOS DOBERMAN (1972)

Esta cinta de Byron Chudnow fue la primera en la historia en tener que incluir el mensaje «Ningún animal sufrió daños durante el rodaje» durante los créditos finales.

Un delincuente de poca monta planea utilizar un arma distinta para asaltar bancos, por ello solicita la ayuda de un militar entrenador de perros, para que adiestre a dóbermans, que utilizaría en sus criminales propósitos.

Curiosamente, es la película favorita del célebre adiestrador de perros Cesar Milán y dice que cada miembro de su familia la ha visto por lo menos 100 veces. Cabe mencionar también que la película fue una de las culpables de que estos perros fueran satanizados en la época.

FIDO (2006)

Aquí quizás estamos haciendo algo de trampa pero las comparaciones de los zombis con los perros falderos nos parecía más que suficiente para incluirla en esta lista.

Siempre nos hemos preguntado si fue una decisión consciente empezar esta película como si justo hubieran acabado los eventos de Zombies party. Dirigida por Andrew Currie y protagonizada por Billy Connolly (como el zombie/perro), aunque FIDO es, sin duda, una parodia, también es una mirada satírica a la cultura, como son la gran mayoría de películas de zombis.

Ambientada en los años 50, la audiencia presencia, a través de los ojos de un niño pequeño, la opresión y los prejuicios hacia los zombies (que toman el lugar de la comunidad negra de la susodicha época). La película sigue al pequeño niño, Timmy, cuando su familia obtiene su primer zombie doméstico, Fido, que se acaba convirtiendo en el mejor amigo de Timmy.

Esta parodia kitsch nos abre los ojos a las posibilidades de una epidemia de zombis y lo que realmente podría llegar a hacer el mundo occidental con el fin de engañarse a sí mismos es que todavía hay normalidad en el mundo.

EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE (1993)

La niña hosca de EL CLUB DE LOS CINCO adopta un mastín tibetano que ha sido modificado genéticamente cuando se escapa del laboratorio de Lance Henriksen. El mastín es extremadamente protector con Ally Sheedy y mata casi todo lo que encuentra en su camino, incluido su novio y un gato desafortunado (que el perro traga como si fuera un chupito de tequila). Es igual que «El hombre de los seis millones de dólares», pero si Lee Majors fuera malvado y un perro genéticamente modificado.

EL PERRO DE SATÁN (1977)

Y en esta última película los perros (aquí convertidos en vampiros) son los protagonistas absolutos de la historia, dejando en un plano secundario a los humanos

¿Y cómo un perro puede convertirse en vampiro? Pues siendo mordido por un vampiro. El perro vampiro (que es de la raza Dóberman, por lo que puede resultar algo inquietante) se llama Zoltan y era el compañero canino de un campesino rumano llamado Veidt. Una noche, el último de la estirpe de los Drácula, Igor Drácula, intenta – sin éxito – atacar a la hija del susodicho campesino y en su huida, en forma de murciélago, sacia su sed succionando la sangre de Zoltan… que pasa a convertirse en un perro-vampiro a las órdenes de su nuevo amo. Como consecuencia, Zoltan dedica su no-vida a intentar convertir al último descendiente de la familia Drácula, aunque para ello tendrá que morder a todo animal viviente que se le interponga.

Aunque no es que sea la mejor ejecutada película del mundo merece un visionado, aunque sólo sea por lo extremadamente bizarra que es.