El trasplante de órganos es uno de los avances médicos más sofisticados hasta la fecha y ha sido muy tratado por los medios de comunicación desde que el padre fundador de los trasplantes, Thomas E. Starzl, realizó el primer trasplante de hígado humano en 1963 y el primer trasplante de hígado exitoso en 1967. Desde mucho antes, un sinnúmero de películas ha abordado el tema del trasplante de órganos, haciendo hincapié en diversos aspectos y ha sido un elemento recurrente, sobre todo en las cintas de ciencia ficción y de terror.

Con esto en mente, hoy en DARK hemos confeccionado una lista de cinco películas en las que los experimentos médicos conllevan a resultados muy controvertidos, y a veces, muy desagradables…

CARNE PARA FRANKENSTEIN (Paul Morrissey, 1973)

En contraste a la mayoría de los científicos que hemos conocido en las adaptaciones cinematográficas de Frankenstein, en realidad el Barón Frankenstein (Udo Kier) solo esta pensando en una cosa cuando se pone manos a la obra para unir una selección de partes de cuerpos humanos para después reanimar los cadáveres – el sexo. Claro, puede que este científico loco también pretenda crear una súper raza de serbios por el camino, pero esto se pierde un poco debido a una serie de aventuras pseudo-necrófilas. Al final Frankenstein obtiene su merecido cuando su creación descarriada le corta la mano y le lanza un arpón en su hígado.

 

LA MANO (Oliver Stone, 1981)

En su segundo largometraje como director, Oliver Stone nos presenta a Michael Caine como un dibujante que pierde la mano en un insólito accidente, tras el cual su frágil matrimonio se vuelve aún más inestable cuando se niega a que su mujer le toque su muñón. La mejor manera de describirlo es Secretos de un matrimonio de Ingmar Bergman pero al estilo de Oliver Stone. La mano cortada de Caine se descontrola, y hasta acaba subiendo por la pierna de su pantalón para agredir sus partes íntimas. Es todo muy simbólico.

 

FRANKENPUTA (VICIOS DIABÓLICOS) (Frank Henenlotter, 1990)

En 1990, Frank Henenlotter rindió homenaje al cuento clásico de Shelley de la única manera que sabía: sustituyendo la elegancia del libro por personajes de pacotilla, el derramamiento de sangre con fines de explotación y una ex-estrella de la revista Penthouse (Patty Mullen).

Modificando la trama de Shelley bastante, Frankenputa es la conmovedora historia de un estudiante de medicina que abandona la facultad y cuya mujer se queda mutilada tras un desafortunado accidente con un cortacésped. Abrumado, el hombre, oportunamente llamado Jeffrey Franken, esconde su cabeza decapitada y se dedica a matar a chicas de compañía para usar sus partes para recrear su mujer. Pero cuando nace «Frankenputa», lo único que sabe hacer esta criatura cachonda es matar a los hombres por satisfacer sus deseos sexuales. Si estuviera viva hoy, estamos seguros de que Mary Shelley estaría orgullosa de esta cinta.

 

LOS OJOS SIN ROSTRO (Georges Franju, 1960)

Esta adaptación cinematográfica basada en la novela de Jean Redon y dirigida por Georges Franju es un oscuro y retorcido relato cinematográfico que reflexiona sobre la belleza, la muerte, y el papel vital que juega la cara como eje de nuestra personalidad pero también como máscara para esconder nuestra identidad.

Cuenta la historia de un brillante y desquiciado neurocirujano, el Doctor Génessier, que rapta chicas con el fin de utilizar su piel para reconstruir la belleza de su hija, destrozada por un trágico accidente de coche del que él se siente culpable.

Lo cierto es que la cinta surgió como una anomalía cinematográfica de la época y, en un principio, no tuvo muy buena acogida entre la crítica aunque hoy (casi) nadie duda en calificarla de obra maestra. En nuestra humilde opinión, cabe destacar las interpretaciones soberbias de sus protagonistas (Edith Scob, Alida Valli y Pierre Brasseur) y la BSO de Maurice Jarre que añade una fuerza sorprendente y sugerente extraordinaria; y la máscara, que carece de rasgos humanos pero tiene una expresión de tristeza muy explícita – un símbolo de la pesadilla en que se ha convertido su vida desde el accidente.

 

CUERPO MALDITO (Eric Red, 1991)

Esta película se adentra específicamente en la cirugía de trasplante más que las otras cintas en esta lista, algo que se refuerza desde el principio con los créditos iníciales que muestran al público un sinfín de dibujos de las partes del cuerpo (tendones, músculos, etc.), todos ellos teñidos de rojo.

La cinta relata como un psicólogo (Jeff Fahey) pierde un brazo en un accidente de coche y se le implanta el de un asesino. Pronto empezará a darle problemas, y además descubrirá que tras la operación se esconde un diabólico experimento que implica a otros dos pacientes más.

Esta inclusión en nuestra lista es especialmente atractiva ya que, además de tener un enfoque sobrenatural, las escenas que nos muestran los miembros perdidos y el proceso de los transplantes son muy detalladas, muy sangrientas y están grabadas en primer plano, sin huir de la realidad. También nos recuerdan el verdadero horror de los procedimientos quirúrgicos, sobre todo los transplantes…