Un 24 de Abril de 1914 nacía William Schloss – William Castle para sus amigos – el guionista, director, productor, actor y mago de la serie B, cuyos esfuerzos siempre iban encaminados a convertir la experiencia de ir al cine a ver una película de terror en «algo más».

Con tan solo 23 años, se trasladó a Hollywood, donde dirigió su primera cinta seis años más tarde. Además trabajó como ayudante de dirección de Orson Welles, encargándose de gran parte del trabajo de localizaciones de la segunda unidad de la película The Lady from Shanghai, dirigida por aquel. Pero Castle dejó su huella en el mundo del cine cuando empezó a dirigir películas con muchas novedades, las cuales promovía ambiciosamente, a pesar de ser habitualmente títulos de bajo presupuesto de la serie B.

Por tanto, con motivo del cumpleaños de uno de los cineastas más innovadores de todos los tiempos, vamos a repasar algunos de los hitos más destacados de su dilatada carrera.

– Castle contrataba actores para que crearan el terror en los estrenos y él mismo supervisaba los artilugios que instalaba en las salas. Todo ello hizo que la visión de las series B de terror en las décadas de los 50 y los 60 se convirtiera en una experiencia diferente.

– Desde siempre se había sentido muy atraído por el terror, sobre todo desde que a los 20 años acompañó a Bela Lugosi como asistente en una gira teatral. A partir de ese momento decidió darle un nuevo rumbo a su carrera y rodó una cinta de terror de bajo presupuesto bajo el nombre de MACABRO. Para promocionar la cinta anunció que al comprar una entrada, los espectadores quedaban asegurados con una póliza de 1.000 dólares en caso de muerte. Al comienzo de la proyección, una voz pedía al público que vigilase a sus acompañantes por si fallecían del espanto. Sirvió para generar un creciente interés hacia Castle y su siguiente cinta LA MANSIÓN DE LOS HORRORES (House on Haunted Hill) se convirtió en un moderado éxito de taquilla.

– Para otra de sus cintas, ESCALOFRIO (The Tingler), una copia B de LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS de Philip Kaufman, los espectadores recibían una pequeña descarga eléctrica que les hacía saltar. La técnica recibió el nombre de PERCEPTO.

– Otro truco muy comentado fue el de 13 FANTASMAS. Al entrar a la sala del cine se le entregaban al espectador unas gafas «especiales» (The Ghost Viewer) con las que se podían ver a las fantasmas de la película.

– Para EL BARÓN SARDÓNICO, se paraba la película en un momento dado para hacer preguntas al público. Con unas tarjetas que llevaban un dedo pulgar, los espectadores decidían por mayoría el final del Barón. ¿MERCY o NO MERCY? (¿Piedad o no?)

– A veces, su motivación era satisfacer al público de distintos países. Las 13 CHICAS ATERRORIZADAS eran 13 chicas de un internado, cada 1 de un país distinto. Por increíble que parezca, Castle llegó a rodar 13 versiones distintas de las escenas iníciales para que en cada país pensaran que su compatriota era la protagonista.

– Durante los últimos años de su carrera, Castle abandonó «sus trucos» para hacer un cine de terror más elaborado. Como resultado, rodó unas obras maestras con Joan Crawford de protagonista, sobre todo EL CASO DE LUCY HARBIN (STRAIT-JACKET). De hecho, Castle le pidió a la Paramount dirigir LA SEMILLA DEL DIABLO, pero la productora le contestó con honestidad: “Billy, no tienes el talento para este proyecto”. Castle les dijo que iba a buscar otro estudio pero al final cedió para limitarse a ser productor de la película.

– Tras su larga carrera, Castle falleció en Los Ángeles a las 63 años y ha pasado a la historia no solo como un director sino como un autentico gurú del marketing del cine. Se nos fue, pero dejó un gran legado y su influencia puede apreciarse en el trabajo de otros renombrados cineastas como Wes Craven o John Waters. Hasta el propio Joe Dante le homenajeó en su película MATINÉE con el personaje interpretado por John Goodman.