Un 13 de noviembre, hace 86 años, se estrenó El hombre invisible, la cinta pre-code basada en la novela de H.G. Wells. ‘El hombre invisible’ de la cinta es Griffin, un científico que teoriza que si se cambia el índice refractivo de una persona para coincidir exactamente con el del aire y su cuerpo no absorbe ni refleja la luz, entonces no será visible. Griffin logra llevar a cabo este proceso consigo mismo, pero luego no puede volver a ser visible, llegando a un estado mental inestable como resultado.

Más bien una comedia negra que una cinta de terror, la mayoría de los críticos destacaron la actuación de Rains, y los ingeniosos efectos visuales de John Fulton y la cinta es considerada como la mejor adaptación de la novela hasta la fecha. Para celebrar el aniversario de uno de los científicos más prestigiosos de la historia del cine, hemos recopilado una selección de curiosidades sobre la cinta y sus revolucionarios efectos.

– En aquella época, para conseguir el efecto de la invisibilidad, el director James Whale tuvo que recurrir a trucos como cubrir por completo (incluso con un casco y medias) a Claude Rains con terciopelo negro y rodar sobre un fondo negro.

– Según el periódico The New York Times, H. G. Wells – siempre desconfiado con las adaptaciones de su obra – sostuvo que le gustó la adaptación, pero criticó el cambio de personalidad del protagonista, que pasa de ser un científico brillante en el libro a un «lunático» en la cinta. El director, James Whale, se defendió argumentando que el cambio se realizó para apelar a la «audiencia de mente racional», según la cual «solo un lunático querría hacerse invisible».

– Aún así, Wells acabó aplaudiendo los revolucionarios efectos especiales y la interpretación (o, más concretamente, el inconfundible trabajo vocal) de Claude Rains, perfecto en el papel de sociópata esperando a aflorar. Cuentan que, 17 años después de su estreno, el actor acudió al cine con su hija durante un día de tormenta de nieve en Nueva York. Cuando la cajera escuchó su voz y, al levantar la vista, vio su rostro completamente cubierto por su abrigo y bufanda, se llevó el susto de su vida.

– Este guión, que dejó satisfecho a H.G. Wells, fue escrito por R.C. Sheriff. Anteriormente se habían desestimado 14 borradores entre ellos uno escrito por Preston Sturges, el cual tenía lugar en la Rusia de los Zares y otro que se desarrollaba en el planeta Marte.

– La elección del protagonista resultó ardua desde el primer momento. En un principio se pensó en Boris Karloff, el cual ya era una estrella tras interpretar al monstruo de Frankenstein y a La momia en ambas películas de la Universal. Después, se pensó en Colin Clive, quien interpretó al Doctor Frankenstein y era buen amigo del director james Whale, pero al final se cumplieron los deseos de Whale, el cual había pensado desde el principio en Claude Rains para el papel.

– Universal había rechazado a Rains ya que era un actor desconocido en EE.UU y esta iba a ser su primera cinta en Hollywood. Pero la constancia de Whale y la profunda y clara voz del actor hicieron que Rains comenzara con esta cinta una larga carrera que duraría más de 30 años…

– Del resto del reparto cabe destacar la presencia de una jovencísima Gloria Stuart haciendo el papel de novia del protagonista y que se haría mundialmente famosa 64 años más tarde al ser nominada al Oscar a la Mejor Actriz Secundaria por su papel en Titanic.

– En definitiva, se trata de una cinta que, 85 años después de su realización, sigue fascinando gracias a todas las cualidades técnicas y artísticas que posee y que creó otro icono del siglo XX en la figura del hombre invisible.

– El año que viene Leigh Whannell traerá de vuelta al hombre invisible con una versión moderna del mito, convirtiéndolo en un thriller más terrorífico y usando la violencia de género para darle un giro distinto. Os dejamos con el primer tráiler. Lo que no ves puede hacerte daño.