Tal día como hoy (28 septiembre), hace treinta años se estrenaba ÁNGEL DE LA MUERTE de Craig R. Baxley y protagonizado por Dolph Lundgren. Resultó ser una de las cintas más infravaloradas de su época, quizás por la cantidad de películas similares que pasaban por la taquilla entonces; esas películas en las que el planeta Tierra se ve amenazado por un alienígena con intenciones terribles.

Es innegable que la trama es un delirio absoluto, saltando de género en género constantemente. De hecho, si no fuera porque Baxley se toma tan en serio a sí mismo, diríamos que es una parodia del sub-género, pero no lo es, ni mucho menos, y ahí está su encanto.

Con motívo de su aniversario hemos querido repasar algunas anécdotas de una cinta que logró con creces su propósito, que no era otro que el de entretener, captando perfectamente lo que era el cine palomitero de serie B a finales de los ochenta.

– Antes de que se rodara esta película, el director Craig R. Baxley y Dolph Lundgren iban a hacer otra película juntos bajo el título MAN TO MAN, que se trataba de una comedia de acción de ciencia ficción sobre la llegada de un extraterrestre a la Tierra. Estando en el desierto de Nevada, hace autostop con un cobrador del frac y los dos se embarcan en una aventura llena de acción en busca de la nave espacial del extraterrestre. El guión fue escrito por Randy Feldman entre 1986 y 1987 y Baxley colaboró con él para incorporar más secuencias de acción, y lo iba a dirigir en 1988 tras terminar la película ACCIÓN JACKSON. Joel Silver iba a producir la película y tenían previsto rodar con Arnold Schwarzenegger interpretando al alienígena, pero tras el enorme éxito de DEPREDADOR (1987), Schwarzenegger resultó ser demasiado caro, por lo que se decidió contratar a Dolph Lundgren en el papel protagonista.

– Sin embargo, unos días antes de empezar a rodar en 1988, los productores Joel Silver y Bernie Brillstein tuvieron una serie de discusiones; todo el equipo estaba esperando en Las Vegas para empezar el rodaje, pero Brillstein y Silver no podían decidir quienes serían los coprotagonistas, por lo que todos fueron despedidos y la producción fue cancelada. Posteriormente, Baxley dijo en una entrevista en un podcast que el proyecto «se autodestruyó», el guión era «hilarante, pero genial», le iban a dejar usar cualquier localización de Las Vegas que quisiera para las secuencias de acción y que una de esas secuencias que había añadido al guión era una gran persecución de coches que iba a tener coches yendo de un lado a otro del centro de la ciudad pasando por todos los casinos.

– En un principio, el proyecto se llamaba CONTACTO LETAL. El título de producción y rodaje y que se usa a nivel internacional es DARK ANGEL (ANGÉL OSCURO), y se estrenó como tal en todo el mundo, antes de que se cambiara a I COME IN PEACE (VENGO EN SON DE PAZ) para su estreno en los Estados Unidos, dado que ya existían otras dos películas con el título de DARK ANGEL (de 1925 y 1935).

– El guión original fue reescrito por David Koepp, quien ha dirigido películas como EL ÚLTIMO ESCALÓN, LA VENTANA SECRETA y recientemente se volvió a juntar con Kevin Bacon para YOU SHOULD HAVE LEFT.

– Matthias Hues, que interpretó al extraterrestre malo de la película, hizo todas sus propias escenas de riesgo ya que no había dobles con su estatura. Ha dicho muchas veces que esta película fue su mejor experiencia como actor.

– Dolph Lundgren le da una patada a uno de los malos al entrar en un edificio. La patada se conectaba y dejó KO al actor porque no estaba en la posición correcta.

– Desde el estreno de la película, han habido varios intentos de producir una secuela. Entre 1995 y 1996, Harv Zimmel se encargó de escribir un guión que no incluía los personajes de la primera cinta. Su guión contaba como un policía que está investigando misteriosas desapariciones en un pueblo de la costa de California se junta con una agente de la Interpol trabajando en el mismo caso. Durante la historia iba a salir a la luz que ella es un extraterrestre que está cazando a otro extraterrestre que es responsable por las desapariciones. Aunque los productores pensaron que el guión era muy bueno, no lograron reunir el presupuesto necesario y también hubo algunos problemas con los derechos de la primera película. También se le pidió a Craig R. Baxley que rodara la secuela por aquel entonces, pero se negó porque el presupuesto disponible era sólo de 3 millones de dólares.