Los robots con diseños inéditos han estado presentes en el cine de ciencia ficción desde la era de las películas mudas y María de METRÓPOLIS sigue siendo una imagen imborrable en nuestras mentes. La ciencia ficción de Hollywood de los años 50 nos brindó a Robby en PLANETA PROHIBIDO, que luego entró en nuestras casas por medio de una serie de programas de televisión, como «La dimensión desconocida» y «Perdidos en el espacio». Por otro lado, más allá de los robots, los cyborgs llegaron con fuerza en 1984 cuando James Cameron inició su carrera y una de las franquicias de ciencia ficción más rentables de todos los tiempos con TERMINATOR.

Con esto en mente, sigue impresionándonos que ROBOCOP, una revolucionaria cinta de ciencia ficción sobre robots y ciborgs que se estrenó un 17 de julio de 1987, se las ingenió para sobrepasar – de forma tan emblemática e imaginativa – sus inspiraciones para convertirse en algo completamente original.

Contando la historia de una corporación sin alma, OCP, que firma un contrato con la ciudad para hacerse con el control de la policía (una especie de acuerdo que nunca podrá acabar bien), incluso 33 años después, la película resulta inquietantemente presciente y su perspectiva satírica sobre los peligros de la privatización masiva sigue teniendo la misma importancia (de hecho, 27 años después del estreno de la película, Detroit se declaró en quiebra). Con motivo del aniversario de la película, a continuación presentamos una selección de anécdotas sobre este increíble cíborg que se ganó su lugar en el escalón de las máquinas de cine hace años y que no da ninguna indicación de renunciar a su puesto…

– A Edward Neumeier se le ocurrió la idea de RoboCop después de haber colaborado en el rodaje de Blade Runner (1982), que se centraba en agentes de policía cazando robots con apariencia humana en el futuro. Atraído por esta tematica, Neumeier dio un giro a la situación en un futuro donde un policía con apariencia de robot se dedicaría a cazar a criminales humanos.

– Se había presentado el guión a casi todos los grandes directores de Hollywood antes de que Paul Verhoeven se encargara de él. Tras leer las primeras páginas, lo tiró a la basura, convencido de que sólo era una estúpida película de acción más. Sin embargo, su mujer lo leyó hasta el final y le convenció de que la historia estaba llena de matices satíricos y alegóricos, tras lo cual Verhoeven terminó optando por dirigir la película.

– Ray Wise dijo que él y Kurtwood Smith estuvieron demasiado cerca de una explosión en la que quedaron incrustados unos trozos de cristal en la cara de Ray. El recibió una compensación adicional por este percance. También dijo, bromeando, que pensó en más oportunidades de acercarse a las explosiones para ganar más dinero.

– Paul Verhoeven y Rob Bottin se enfrentaron repetidamente antes y durante la producción a causa del diseño y el maquillaje del personaje de RoboCop. El tema sobre el que más discutieron fue la escena en la que Murphy se quita su casco. Bottin quería que la escena se rodara en un lugar oscuro, temiendo que una iluminación excesiva revelara el maquillaje; Verhoeven quería que la escena se rodara con la mayor claridad posible, afirmando que el director de fotografía Jost Vacano podría iluminarla sin revelar nada. Verhoeven se salió con la suya y Bottin se negó a seguir hablando con él durante el resto de la producción. Sin embargo, en la premiere, ambos hombres quedaron tan contentos con el resultado de la escena, que se perdonaron mutuamente de inmediato. Bottin, que incluso había decidido no volver a trabajar con Verhoeven, aceptó encantado la oferta de trabajar en el siguiente proyecto de Verhoeven, DESAFÍO TOTAL (1990).

– Se dieron cuenta de que cuando Peter Weller llevaba el traje de RoboCop, no cabía en el coche de policía ya que era demasiado grande. Por eso, casi siempre le vemos saliendo de su coche o preparándose para meterse en él. Para las escenas en las que tenía que estar dentro del coche, sólo llevaba la parte superior del traje y su ropa interior.

– Para el trailer que se proyectaba en las salas de cine, Orion utilizó la banda sonora de su película TERMINATOR (1984), que también es una película sobre un ciborg (interpretado por Arnold Schwarzenegger). En un momento dado, pensaron en contratar a Schwarzenegger para el papel de RoboCop, pero el equipo de la película pensaba que era demasiado grande para llevar un traje así y que acabaría pareciéndose al Hombre Michelin (también estaban Rutger Hauer, Michael Ironside y Tom Berenger entre los actores que podrían haber interpretado el papel de RoboCop). Esta música era muy engañosa también ya que mucha gente creía que RoboCop era una secuela de TERMINATOR que explicaba como la humanidad empezaba a depender de la tecnología, y como Skynet llegaba a ser una realidad.