A la hora de hacer una película de terror, los directores buscan lograr el mayor parecido con la realidad posible para lograr ese efecto tan estremecedor en el público. Pero hay algunas cintas que parecían tan reales que la policía no tuvo otra opción que iniciar investigaciones para descubrir la verdad detrás de los rodajes.

La mayoría de estas películas se encuadran dentro del cine gore, es decir, el tipo de cine que se centra en la violencia explícita y lo visceral con la intención de mostrar la fragilidad del cuerpo humano y teatralizar su mutilación. ¿Has visto alguna de nuestra lista de hoy?

GUINEA PIG 2: FLOR DE CARNE Y SANGRE (1985)

¿Qué obtienes si mezclas Charlie Sheen y un conejillo de indias? La respuesta es una investigación del FBI. Aunque suena como una broma de lo más surrealista (hasta para Sheen), en 1991, el actor vio una película de terror tan realista que creyó que era una película “snuff” de verdad y llamó al FBI. La película en cuestión, GUINEA PIG 2: FLOR DE CARNE Y SANGRE, es una película japonesa rebosante de violencia, sangre y gore. Sheen entregó su copia a las autoridades, convencido de que una mujer había sido asesinada en la pantalla. Los cineastas se vieron obligados a lanzar un documental, “The Making of Guinea Pig”, para demostrar que se trataba de unos efectos especiales muy realistas.

SNUFF-MOVIE (2005)

La siguiente cinta es una película de muy bajo presupuesto del director Bernard Rose (CANDYMAN) que acabó teniendo mucho éxito. En esta película se pueden ver varios asesinatos brutales a mujeres y una escena parecía tan real al punto tal que se sospechaba que había sido un crimen de verdad; una duda que se resolvió cuando la actriz salió a decir que estaba viva.

UNA LAGARTIJA CON PIEL DE MUJER (1971)

Ahora toca el turno del director italiano Lucio Fulci. La historia cuenta que una mujer decide visitar al psiquiatra para explicarle una pesadilla recurrente: mata a su vecina de una puñalada. Cuando ésta aparece asesinada, todas las sospechas recaen sobre ella. Pero, en el curso de la investigación, las circunstancias se complican. La escena más fuerte ocurre cuando la supuesta asesina está caminando hasta un sanatorio y encuentra a cuatro perros con sus pechos abiertos, mostrando sus corazones todavía palpitando. Los efectos empleados en la película parecían tan reales que el tribunal de Italia los procesó por maltrato animal.

HOLOCAUSTO CANÍBAL (1979)

Cuando Ruggero Deodato rodó esta ya mítica cinta se viajó hasta el mismo amazonas, y el realismo y brutalidad de sus imágenes provocó un revuelo que incluso lo llevó a un juicio. Deodato tuvo que demostrar que los actores se encontraban vivos y aclarar algunos de los trucos que realizó en las impactantes escenas, aunque de todas formas, nunca pudo demostrar que una joven colombiana que interpretó a una indígena que muere empalada se encontraba viva ya que el equipo nunca logró localizarla de nuevo. Lo que lamentablemente ocurrió, debido a la falta de leyes existentes en la época, fue el asesinato de varios animales en cámara los cuales, en efecto, fueron reales y provocó el repudio de animalistas de todo el mundo.

LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES (1968)

LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES de George A. Romero es tan aterradora que un hombre la usó para castigar a un niño que cuidaba. Tan aterradora que su forma de usar la película fue considerada un delito. El británico Robert Bayliss, que cuidaba a una niña anónima de 6 años a principios de los años 90, la obligó a ver la película como un castigo por “comportarse como una niña” (algo injusto, ya que era una niña).

En 2016, Bayliss, quien confesó haber tenido problemas con la bebida en el momento del incidente, fue declarado culpable de un cargo de crueldad infantil más de 20 años después de lo ocurrido. Recibió una condena condicional, la libertad condicional y servicio comunitario.